domingo, 13 de abril de 2014

Alas de Libertad


Prologo:

En las noches despejadas de nubes, me gusta sentarme junto a la ventana y ver las pocas estrellas que las luces de la ciudad me permiten ver. Con la mirada perdida en las pequeñas luces del cielo, mi pensamiento vuela como un ave y es entonces que él viene a mí.
Lo siento en la habitación.
Miro hacia la oscuridad y puedo distinguir como su figura toma forma con la luz de la luna. Sonrió al ver su encantador rostro.

— Gute Nacht mein Engel —me dice en alemán, su voz es tan clara y suave, que es imposible no saber quien es. Cuando finalmente sale de la oscuridad y su cuerpo se revela ante mí, me bajo de la ventana y corro hacia él. Para estrecharlo en un fuerte abrazo.
— Mi amor, cuanto te extrañe —murmuro. No deseo que nadie me escuche hablar, no quiero que me separen de él, otra vez. — Por favor no me dejes sola. Llévame de aquí. Sácame de este horrible lugar —le ruego, mis lagrimas pronto comienzan a humedecer su camisa de seda.
— Pero estoy aquí contigo, no dejare que nada malo te ocurra —intenta consolarme, me aferro mas a su pecho, el latir de su corazón es lo que finalmente logra detener mi llanto.

Entonces en el silencio, siento como en la cúspide de mi cabeza, él me deja un beso. Su abrazo deja de ser fuerte, él me esta soltando.

— ¡No, por favor quédate! —exclamo con desesperación. Sin darme cuenta había levantado la voz.

De pronto escucho ruidosos pasos por el pasillo, sé que vienen hacia mí.

— ¡No te vayas! —le ruego, pero él no me dice nada, su mano desliza de la mía como si fuera agua, no puedo hacer que se detenga y la pena se apodera de mí. Las lágrimas otras vez eran mi compañía.

La puerta se abre y la luz del pasillo entra, revelando mi solitario cuerpo.

— ¡Se soltó! —escuche decir a uno de los hombre de uniforme blanco, que sin tener la menor delicadeza me agarro de los brazos y le tiro sobre la cama. Yo no reaccione hasta que vi a otro hombre parado desde el umbral de la puerta, este sonreía de forma macabra. Camino hacia mí y cuando vi la jeringa en su mano. Grite con todas mis fuerzas el nombre de mi amor, de mi salvador.

— ¡¡¡Bill!!! —

1 comentario:

  1. Oh que interesante de verdad. Que le pasa a la chica? Creen que quizás bíll es producto de su imaginación? Aíns tengo tantas preguntas. Me gustó mucho este inicio, espero ansiosa la continuación besos

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Monsoon