•• Alis ••
Caminaba por la acera cuando escuche a mi celular sonar, al ver quien era sentí un repentino alivio.
Alis: Bill —suspire su nombre, por alguna razón anhelaba escuchar su voz.
Bill: Hola Alis, espero no molestarte pero te quería avisar que ya encontré a Tom, el muy tonto se había a la playa y se había quedado dormido allí, toda la noche la paso allí... —me dijo apresuradamente que no me dejo responderle pero eso cuando finalizo me pregunto si estaba bien.
Alis: eh claro.... —le respondí desganada—...que bueno que hayas encontrado a tu hermano... —seguí.
Bill: ¿te sentís bien? Te escucho rara —
Alis: la verdad. No me siento bien... —dije cada vez más desanimada, en ese instante sentí la necesidad de verlo, creo que eso me hará sentir bien. — Bill ¿podría verte? —
Bill: si, claro ¿En donde nos encontramos? Dime y voy hacia allí —
Alis: elígelo vos, pero quiero estar en donde podamos estar tranquilos —le pedí y el me dio una dirección.
En unos minutos me encontré con él.
Alis: esta es tu idea de un lugar tranquilo —exclame mirando a todos los que pasean en el Shopping.
Bill: no encontré otro lugar mejor, aquí me siento mas relajado... —dijo sentando cada vez más “tieso” o.O estaba tan derecho que parecía un robot.
Alis: ah... pues no parece... —sugerí mientras me desparramaba en la silla, me sentía tan deprimida que ni ganas de “ser una señorita” tenía.
Bill: ¿Qué te pasa? Cuando me dijiste que no estabas bien, me dije...”mierda algo grave sucedió”... ¿que paso? —
Alis: nada... solo que me acaban de despedir de mi trabajo —
Bill: ¿del bar? —
Alis: si Bill de dónde más —
Bill: bueno no te enojes, solo preguntaba, pensé que capaz que tenías algo otro trabajo —
Alis: lo siento pero me fastidia haber perdido la oportunidad de tener una vida “normal” —
Bill: ¿normal? Alis no eres normal... —
Alis: gracias Bill, tu si que sabes como levantar el animo —dije sarcástica.
Bill: Ash... no me malinterpretes, lo que quería decir es que tu...no eres una chica que trabaja —
Alis: no intentes de explicar porque peor la estas embarrando —lo interrumpí, no podía creer lo que me esta diciendo.
Bill: no... —negó suspirando y se tomo la cara con sus manos— ¿qué te pasa? —soltó protestando.
Alis: ¿a mi? —solté desubicada.
Bill: no a vos... a ¡¡mi!!... es que no se puede hablar contigo, eres imposible, contigo al frente no puedo coordinar lo que pienso con lo que digo, me pones demasiado nervioso y no puedo hablar... —se callo repentinamente, me le quede mirando unos instantes hasta que dí media vuelta para ver lo que veía.
Pero solo vi a un grupito de niñas gritonas, que algunas llamaban por celular como histéricas.
Alis: ¿Qué te ocurre? —le pregunte, porque no entendía porque aquello lo había puesto tan pálido y asustado, su cara me decía exactamente eso.
Bill: hay que irnos... —. Se levanto de su asiento, entonces escuche un estruendoso griterío y un claro ¡¡¡¡BILL!!!! Proveniente de las niñas, eso me aturdió y me levante rápidamente, pero Bill ya me había tomado ventaja, marchaba con paso apresurado, fui detrás de él pero me sobrepasaron el grupito de niñas y vi como rodearon a Bill, aunque él les sonreía y ellas más enloquecidas, eso no lo entendía actuaba como si fuera famoso o no se que. Lo observe por unos instantes como él se comportaba tan amable con las niñas que aturdían con sus gritos, todo iba bien...él se tomaba fotos o les firmaba autógrafos pero cuando una de ellas quiso robarle un beso, mi sonrisa desapareció repentinamente y me sentí extraña.
Pero luego una de ellas lo tomo de su ropa y eso no le gusto a Bill que me miro desesperado y fue que fui hacia él, no se como lo hice pero logre separar a las niñas de Bill y lo lleve hacia el auto.
Bill: wow... eres buena...gracias... —soltó agitado aun por lo que había pasado.
Alis: de nada... —
Bill: sería genial que vos seas mi —empezó a decir pero se callo y me sonrió tan ampliamente que me dio miedo, no sé lo que pretende pero solo me dijo que me llevaría a su casa porque tenía que hacer algo que se había olvidado, eso me sonó a excusa pero acepte, ya no tenía nada que perder, tengo todo el tiempo del mundo.
Durante el camino a su casa, le pregunte si era famoso y eso lo dejo con la boca abierta, me dijo que si no lo reconocía y yo le dije que no, su cara no me parecía conocida. Entonces me contó que él con Tom y unos amigos tenían una banda de música, que se llamaba Tokio Hotel y que habían sacado unos cuantos álbumes y que ganaron varios premios internacionales, eso me sorprendió tanto que me dijo que lo vería cuando llegue a su casa.
Al llegar, me invito a entrar a la casa.
Alis: es muy linda tu caserón —dije y él se rió. Aquel lugar era espacioso, decorado con elementos modernos pero también con detalles sencillos que le daban una agradable sensación de hogar.
Bill: gracias —sonrió— siéntete como en casa —me dijo y me guío hasta la sala principal y luego se marcho. Me senté en un de los sillones y me quede mirando los detalles de la sala, había varias fotos de personas que pensaba que debían ser familiares o amigos, tome un portarretrato que estaba cerca mió, en la fotografía estaban Bill y a Tom, entre ellos una mujer, que por su parecido y edad debía ser su madre, se veían tan felices, que llegue a envidiar el hecho de poder estar tan cerca de su madre y abrazarla como yo hubiera querido con la mía.
— Hola...Alis... —escuche y eso me asusto tanto que deje caer el portarretrato y el vidrio se hizo añicos.
Alis: ay lo siento Tom...fui torpe, juro que te comprare un marco nuevo —dije agachándome y tomando con mis manos los trozos de vidrio.
Tom: no lo hagas, te lastimaras —
Alis: ¿y eso te importa? —
Tom: mucho. No quiero que te lastimes —dijo y eso me distrajo absolutamente y me lastime con un vidrio.
Alis: auch... —chille adolorida, un vidrio se me había enterrado en la palma de la mano, Tom al verme sangrar me tomo rápidamente del brazo y me llevo al baño.
Tom: te dije que no querías que te lastimes —me regaño, en la medida que me quitaba el pedazo de vidrio.
Alis: no puedes controlar eso —dije adolorida, Tom me miraba fijamente, quede unos instantes “hipnotizada” por lo que no vi que él había abierto un bote de alcohol— mi naturaleza es así —continué—...aaahhh —él me abrazo y sofoque mi grito en su pecho, cuando me vertió alcohol en la herida, el ardor era tan grande que empecé a llorar, creo que a Tom no le importó que humedeciera su ropa porque en ningún momento me soltó, no se cuanto tiempo pasamos abrazados pero era como si no quisiéramos separarnos pero cuando no sentí más dolor me separé de él.
Alis: muchas gracias Tom —suspire, él me sonrió y en silencio me vendo cuidadosamente mi mano lesionada. — Serías un buen enfermero —comente.
Tom: un enfermero súper sexy...sexy —bromeo, arqueando una ceja.
Ambos salimos del baño y nos chocamos con Bill, que tenía los brazos cruzados y nos miraba impaciente.
Bill: ¿Qué hacían? —pregunto frunciendo los labios.
Alis: me lastime con un vidrio —levante la mano— y Tom me curo... —dije pero Bill miro molesto a Tom y este suspiro cansado y se alejo de mí.
Bill: ¿estas bien? —me pregunto preocupado cuando se me acerco.
Alis: si Bill, ya estoy bien —
Bill: creo que tendré que mantenerme cerca de ti para que no te lastimes de esa manera... —dijo, tomando mi mano y besándola suavemente, eso me resulto incomodo y algo exagerado pero solo le sonreí forzadamente. — ¡¡Tom!! —lo llamo.
Tom: ¿si? —
Bill: Tommy... te conté lo que sucedió hoy en el Shopping... —dijo y Tom asintió con la cabeza— bueno quiero que sepas que voy a contratar a Alis como mi guardaespaldas personal —soltó con una sonrisa. Tanto Tom como yo lo miramos pasmados. — ¿aceptas Alis?...es tu oportunidad ¿no crees? —
Tom: ¿oportunidad de que? —
Bill: para empezar una nueva vida —me dijo mirándome fijo, yo no sabía como reaccionar— te gustaría trabajar para nosotros...bueno para mí... —
Alis:...
Continuara...

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