jueves, 21 de noviembre de 2013
The Black Moon -- Resumen
Para Thomas James Marshall, no hay nada más importante en su vida que conseguir dinero y prestigio en los negocios. Con apenas 26 años, logró graduarse de abogado y formar parte de uno de los Estudios de Abogados más importantes del país.
Su vida esta regida por las Leyes. Por la Lógica. Por lo Racional.
Pero esto cambiara cuando en el invierno de 1897, interrumpirá en su vida una mujer de misterioso pasado. Quien le ensañara un mundo oculto que desafiará todo lo que Tom cree.
“— ¿Crees que realmente exista? —le pregunte, en la medida que señalaba el famoso libro que leía.
— ¿Drácula? —se quedo unos instantes pensativa— No todos son monstruos —respondió haciendo una burlona sonrisa.
— ¿Cómo lo sabes? —
Ella sonrió aun más.”
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Undisclosed Desires - Capítulo 8
•• Alis ••
Ver su rostro lesionado, con rastros de sangre ajenos, me hizo recordar porque me había alejado de él y de su mundo...
<< Ya había transcurrido tres años desde que había escapado de mi casa, hasta los 17 deambule por la calle, metiéndome en muchísimos problemas con mis amigos ocasionales, experimentado con cualquier sustancia que me hiciera olvidar como se había vuelto mi vida, una absoluta oscuridad en que no podía salir.
Pero una noche cuando caminaba sin rumbo por las calles de San Francisco, me encontré con Viggo Jordan, un hombre de 30 años aproximadamente, la verdad el tiempo que estuve cerca de él nunca supe su edad verdadera porque siempre lo cambiaba cada vez que le preguntaba pero su apariencia cuidada aunque algo desalineado lo volvía “joven”, de ojos claros, piel pálida y cabellos castaños oscuros. Él se me acerco cuando estaba por cruzar la calle, me hablo ofreciéndome un trabajo, en ese momento no lo escuche pero cuando me dijo que me pagaría por escuchar, me detuvo, me pregunto si me gustaría ganar $500, eso me hizo dudar pero él me entrego un arma cargada y me autorizo a dispararle si él o a cualquiera que intentara aprovecharse de mí, pero solo necesita que vaya con él. Dude por un segundo pero fui con él, llegamos a un edificio abandonado, parado en la puerta, un guardia que al ver a Viggo lo dejo entrar, mientras nos encaminábamos hacia el estacionamiento del edificio empecé a chocarme con personas; que por su apariencia debían de ser de plata; en la medida que mas nos acercábamos más imposible nos resultaba caminar, una multitud rodeaba lo que parecía ser una jaula gigante, cuando pude ver, me di cuanta que allí había dos hombres peleando a puños.
Viggo: ¿aun quieres ganarte los $500? —
Alis: si —
Viggo: entonces gana... —me señalo a una mujer rubia que estaba al otro extremo de la jaula—...ella es lo único que te separa de tu dinero... ¿pelearas?, si lo haces juro que ganaras tanto dinero que... —
Alis: tanto como para comprarme una moto... —complete.
Viggo: todas las que quieras... solo tienes por noquearla, si no quieres el dinero... ¡largarte te aquí! —recuerdo que me dijo y unos matones se me pararon a mis espaldas y empezaban a empujarme amenazadoramente, le dije que si lo haría, no era la primera vez que me metía en una pelea callejera pero nunca me ofrecieron ganar dinero por ello. Esa noche gane mi primera pelea y obtuve mi dinero, pero lo que jamás imagine fue que las peleas se volvieran mi adicción preferida, era mi única forma de exorcizarme toda la rabia y el odio que sentía dentro de mí por la vida que había tenido, no me importo que me lastimaran en el camino. Con Viggo representándome, pelee por unos 3 largos años, durante eso tiempo ganes muchas peleas lo que me posiciono como una de las mejores en la pelea clandestina pero también perdí varias. Cuando ya había pasado mis 20 años, ya no encontraba sentido seguir en el “club de la pelea”, todo aquel odio que llevaba en mi se había desvanecido y me sentía con mas ánimos de empezar una nueva vida, mucho más relajada y normal. Entonces una mañana le renuncie a Viggo, él obvio que se molesto e insistió a que continuara pero yo me negué rotundamente, me amenazo con quitarme todo el dinero pero a mi no me importo darle todo lo que tenía con “comprar” mi vida, sin excusa él me dejo ir, lo único que me dejo fue mi moto, y desde hace 2 años siempre busque a donde pertenecer... >>
Lo miré por un instante más hasta que Rose se acerco para verificar si el “huésped” dormía, en tanto fui a buscar algo a la cocina.
Rose: ¿Qué vas a hacer con eso? —me pregunto al verme regresar con un vaso de agua en la mano.
Alis: lo que estas imaginando... —solté y tire todo el liquido en la cara d e Viggo.
Viggo: ¡¡pero que mierda!! —exhaló sobresaltado mientras se secaba con sus manos su rostro mojado.
Alis: eso mismo digo yo Viggo ¿Qué mierda, haces aquí? ¿Cómo me encontraste? —
Viggo: luego te cuento pero ahora necesito tu ayuda —
Alis: no... —dije decidida, no quiero involucrarme nada con él—...sal de esta casa—
Viggo: es que no entiendes. Richard me esta buscando —soltó desesperado, eso no me era raro, Viggo siempre solía meterse en problemas con Richard, que es el jefe de las peleas clandestinas, algo así como “el padrino” de las riñas callejeras—juro que me matara... —continuo asustado, aquella conversación no podía escucharla Rose, porque se pondría histérica, así que haciéndola creer que era una broma pesada la lleve a su habitación, de modo que tendría pocos minutos para hablar con Viggo.
Cuando por fin pudimos estar a solas, acorrale a Viggo contra la pared.
Viggo: aun no haz perdido fuerza Alison —comentó sonriente.
Alis: pero, que mierda hiciste para que Richard te este buscando —lo empuje.
Viggo: le pedí prestado 300.000 para invertirlo en un nuevo chico pero... —
Alis: ¿Qué paso? —insistí
Viggo: nunca sucedió —
Alis: la malgastaste antes de invertir... —supuse, él no me contesto por lo que era cierto lo que dije— siempre haces lo mismo... —
Viggo: pero esta vez no le devolví a tiempo y ahora me pide medio millón y no tengo el dinero, por eso quiero que me ayudes a juntar la plata, necesito que pelees...3 o 5 luchas, lograremos tener todo... aun eres reconocida y todos te recuerdan y temen, por favor sino yo voy a estar comiendo tierra dentro de poco —me suplico pero eso no era mi problema.
Alis: tendrás que buscar otra forma Viggo de tener la plata, yo estoy retirada y no me vas convencer —
Viggo: por favor hazlo por los viejos tiempos además recuerda que yo te saque de la calle y hice que dejaras todos tus vicios...bueno casi todos porque aun fumas ¿verdad? —
Alis: si, gracias pero no...Busca a otro que te salve el pellejo porque yo ya lo hice mil veces cuando estaba contigo... —le recordé—...vete de mi casa... —le ordené.
Viggo: ok... —se encamino hacia la puerta pero antes de que pudiera cerrarla— pero recuerda...la adrenalina de la lucha esta en tu sangre, algún día volverás a ella —. Se marcho por fin.
Cuando por fin pude relajarme y descansar de aquella inesperada visita, me senté en el sofá y recodé que debía trabajar ese día, me apresure en cambiarme y salir, aunque sabía que llegaría tarde.
En el bar, ya me estaba esperando el gerente, cuando llegue no me dejo que marcara ni tarjeta y me pidió que vaya a hablar con el en su oficina.
Gerente: sta. Raynon, no puedo aceptar la impuntualidad, en este local se apremia a aquellos que son responsables pero usted deja mucho que desear, le informo que no es la primera vez que usted llega tarde, por un tiempo fui tolerante pero ya no, lamento decirle que usted a quedado despedida, mañana podrá cobrar la liquidación total de su sueldo por sus servicios —me dijo con esa absoluta calma que te da mas bronca.
Sin decir nada me largue de allí, me sentía terrible, estaba molesta pero también decepcionada por haber perdido una buena oportunidad de tener una vida normal.
Caminando por la acera, escuche a mi celular sonar, al ver quien era sentí un repentino alivio.
Alis: ...Bill... —suspire su nombre, por alguna razón anhelaba escuchar su voz.
Bill:...
Continuara...
martes, 19 de noviembre de 2013
Encuentro de Ángeles - Capítulo 22
•• Isabella ••
<< Bill... Bill... Bill >>repito en mi mente, no quiero olvidar su nombre. Aunque en realidad eso sería imposible.
•
Luego de revelar nuestros nombres, nos quedamos mirándonos. En su mirada me siento reconocida.
Reconocida, es extraño pensarlo, pero así me hace sentir. Sus ojos me devuelve el mismo cariño que la última vez que nos vimos. Entonces inmediatamente mi mente repaso, como en una película a alta velocidad todas las escenas de esa noche juntos. Recordé su piel, su aroma, la forma de su cuerpo...
— ¿En que piensas? ¿Por qué te sonrojaste? —pregunto Bill sonriente. No supe que excusa decirle, deseaba contarle todo lo que mi mente recordó y mis ganas de revivirlo nuevamente.
— Decirlo sería estúpido —dije, él me miro extrañado.
— ¿Por qué? —
— Porque puedo mostrártelo —hable. Entonces fui directa a sus labios. Lo bese con tanto deseo, que rápidamente me senté en sus piernas. Bill me abrazo por la cintura y me empujo a acercar aun más a él. Puedo sentir su “entusiasmo” creciendo debajo de mi.
Cuando de repente siento una mano en mi hombro, que no es la de Bill. Me aparto y veo a un oficial de la policía, parado frente a nosotros.
— Deben irse sino los arrestare por disturbio en la vía pública —nos dice
— Pero solo nos estamos besando —le reclame.
— Este no es el lugar para ese tipo de besos, señorita —dijo más molesto— quiero sus identificaciones —soltó. Entonces Bill me pidió que me bajase, a lo cual accedí. Escuche como él le pidió al policía hablar en privado, eso me pareció raro. A los minutos Bill volvió.
— Ya lo solucione, no nos levantara cargos pero debemos irnos —conto
— Ésta bien —
Nos tomamos de las manos y caminos hasta la salida del parque de diversiones.
— Deberíamos buscar un lugar, para terminar lo que inicie —le susurre al oído y él me miro de una manera tan sensual que mi corazón dio un salto.
— Estoy sorprendido —
— ¿De qué? —
— Es exactamente lo que estaba pensando —rió. Me tomo de la mano y me hizo girar hasta terminar abrazados. No puedo dejar de sonreír, me siento tan bien, que tengo deseos de no alejarme de él. Me sostengo en su pecho con fuerza, hasta sentir el ritmo de su corazón. Él me respondió de igual forma.
— Quiero irme lejos de aquí —le pedí.
— Entonces, eso es lo que haremos. Tomemos un taxi, un barco, un tren o un avión y vayamos lejos... a un lugar en donde podamos estar juntos —dijo, y vi en su mirar algo más que el entusiasmo. Hay algo que lo preocupa y no me dice. Quise preguntarle pero algo me detuvo, en realidad ver a alguien me dejo sin palabras. — Bella ¿estas bien? —escuche hablar a Bill, pero no le respondí de inmediato porque la mirada de Dylan me estaba aniquilando.
Me solté de su abrazo cuando vi que Dylan se acercaba a nosotros.
— ¡¡Isabella!! —me llamo y me dio un espontaneo abrazo.
— Hola, Dylan —salude sorprendida. Pero él no me soltó, quería decirme algo.
— Así te quería encontrar. En plena acción. No te cansas de revolcarte con cualquiera que se te cruce, supongo que no. Porque ya estas buscando a un idiota para engañar a Víctor —dijo en voz baja y me mostro la mejor de sus sonrisas cínicas, al soltarme. Saludo a Bill y se presento— soy Dylan ¿tú quien eres? Jamás te vi —
— Soy Bill —
— ¿Bill? ¿Nos conocemos? Creo haberte visto en algún lugar —
— ¿Qué quieres Dylan? —intervine, no voy a permitir que él se quede más tiempo con nosotros y lo arruine todo.
— Esa es la manera de tratar a tu guitarrista —exclamo aun más sonriente, sabe que esta quitándome la paciencia.
— Ex —aclare. Me sentí tan triunfante al ver como su sonriso desapareció de repente.
— ¿Ex? ¿Cuándo me expulsaste de la banda? —
— La última vez que hablamos. Bueno, en la que me gritaste y me insultaste de la peor manera. Me quedo bien en claro y a todos que ya no seguías en la banda —dije, Dylan quedo en silencio pero en su mirada se notaba el enojo que sentía.
— No sabía que tienes una banda —medio Bill, que rompió el terrible silencio entre Dylan y yo.
— Isabella le gusta guardar secretos —repuso Dylan, sonriente otra vez. Tenía tantos deseos de mandarlo a la mierda pero no lo haría frente de Bill.
Sentí la mirada de Bill en mí y supongo que noto mi estado.
— Cualidad que adoro, porque eso significa que puedo confiar en ella más que en ninguna persona. Son pocas las personas que aun puede guardar secretos —dijo y le sonrió a Dylan.
— ¡¡Dylan!! —se escucho, inmediatamente identifique la voz de Lion— ¡¡Vámonos!! —soltó en la medida que me saludaba con la mano. Respondí igual.
— Ten cuidado con ella Bill —me señalo Dylan— es una mujer peligrosa —rió ruidosamente. Yo tuve que reírme forzadamente para simular que una broma, pero sabía bien cual era su verdadera intención.
— Descuida Dylan. Bill sabe como tratarme. No como algunos que ni siquiera sabe como tocar a... —pero Dylan me interrumpió en el instante justo en que iba a decir su penoso accidente precoz.
— Adiós Isabella —
No me despedí de él, ni tampoco Bill pero él se quedo mirando.
— Creo que nos debemos una charla ¿verdad? Hay que conocernos mejor —propuso.
— Tienes razón... ay muchas cosas que no sabes de mi y yo no se nada de vos —le decía, pero escuche nuevamente la voz de Dylan, hablar detrás de mi.
— ¡Ah! Isabella, mándale mis saludos a tu novio Víctor —.
Y se fue.
Vi como Bill se ponía terriblemente pálido. Lo llame, quise explicarle pero escuchaba ninguna palabra...
Continuara...
lunes, 18 de noviembre de 2013
Kampf der Liebe - Capítulo 14
En las puertas del hotel, los muchachos se bajaron de sus camionetas blindadas. Entre gritos de sus fans y flashes de cámaras, sus seguidoras esperaban ansiosamente que ellos les dieran sus autógrafos.
Bill y Gustav firmaban apresuradamente, sonreían para las fotos y entraron al hotel. En cambio Georg y Tom se demoraron en firmar, porque a ellos le pedían que les firmen en zonas en donde era difícil hacerlo, como en pechos o en el abdomen o en otras partes que omitiré, Tom pellizco a su amigo.
Georg: ¡¡Ay!!...¿que? —
Tom: esta noche no duermo solo, hay muchas chicas y muy lindas —miro de reojo a una fans, que grito hasta decaer.
Georg: eso no me sorprende ¿ya elegiste una? —
Tom: Si —señalo a una muchacha de largos cabellos negro que estaba al final de la fila.
Georg: Oh…es linda —
Siguieron firmando y pronto llegaron al final.
Tom: deberías hacer lo mismo, aprovecha que estas solito —bromeo
Georg: cállate Tom, si hace días que termine con mi novia de hace meses y ya quieres que ande con otra ¡Estas loco! —
Tom: No…soy racional —dijo, mientras le agarraba la mano a la niña que lo esperaba en la puerta del hotel, ella temblaba como una hoja de papel pero el fue directo al ascensor, Georg decidió esperar al otro ascensor, ya que vio a Tom acorralar a la joven, en besos.
Cuando llegaron a su piso, Tom y la muchacha caminaron hasta la habitación de el, una vez dentro de ella.
Tom: ¿quieres tomar algo? —le ofreció amablemente.
Fans: eh…si…lo que sea —dijo con voz entrecortada por los nervios.
Él se acerco al minibar y le dio un refresco, pero la miro con detenimiento. Eso provoco que ella se sonrojara. Tom acaricio dulcemente el rostro de la joven para tranquilizarla.
Tom: no temas. Estas conmigo. No voy a hacer daño —se acerco más a ella, hasta quedar tan cerca que sentían sus alientos. Entonces en un movimiento rápido y brusco, la joven lo tomo del cuello y lo beso efusivamente. En ese momento, Tom se asusto ante la acción, que lo dejo sin aliento. No estaba acostumbrado que una chica tuviera la iniciativa, siempre era él primero en empezar.
Lo condujo hasta la cama y lo arrojo en ella. Tom la miro impresionado, sin temor la joven se saco su blusa y se acostó en la cama, él la tomo entre sus fuertes brazos. Ella lo acaricio salvajemente, arañándole la espalda. Lo cual sorprendió a Tom, la miro con ojos picaros y respondió igual.
Pronto se deshizo de su ropa y la ayudo a desvestirse también.
Se besaron apasionadamente, sus cuerpos transpiraban lujuria y la oscuridad los envolvió.
Mientras tanto Georg, tocaba la puerta de la recamara de Bill, este lo hizo pasar, al entrar vio como de costumbre toda su ropa revuelta, su maquillaje y elementos por doquier. Como si hubiera pasado un huracán.
Bill le hizo una señal para que se sentara, en tanto él hablaba por teléfono, entonces Georg aprovecho para mirar tv hasta que se desocupe su amigo, sin poder disimular escucho la conversación de su amigo.
Bill: claro…que quiero verlo —hizo un silencio prolongado, se notaba en su rostro una mezcla de felicidad y desconcierto— si me pone muy contento que estés bien…yo igual —y corto. Suspiro profundamente y se sentó en un sillón.
Georg: ¿con quien hablabas? Si es que me quieres contar… —le decía mientras cambia de canal como un desquiciado.
Bill: con Erika —
Georg: ah…y qué quería… —
Bill: me comentaba que se había hecho el primer ultrasonido, y me preguntaba si la extrañaba. Le dijo que si, pero no es verdad… —lo miro desconsolado, sin ganas de nada, solo se limito a decir— a qué viniste Georg —
Georg: acompáñame, vamos a salir por ahí… —le propuso.
Bill: no Georg, te lo agradezco pero no tengo ánimos de nada, quiero estar aquí tranquilo… ¿si? —le dijo casi suplicándole. Su amigo se dio cuenta, le dio una palmada en el hombro y se marcho de la habitación, dejándolo solo a Bill.
Este lentamente camino hasta su cama y se dejo caer, así como sus pensamientos caían en un abismo…
(Pensamiento Bill) “como es posible que cada día que pasa…no la pueda sacar de mi mente, si ella ya me olvido y yo todavia esclavo de su recuerdo…”—suspiro— “soy un miserable…en no querer como quisiera a ese hijo a nacer…pero cada día que crece me recuerda cruelmente lo lejos que estoy de ella, de ella…mi Megan, como puedo pensar eso…no es justo”—
Se quedo dormido, acurrucado abrazando una almohada:
“Al abrir sus ojos, la luz del sol le dio de pleno en su pálido rostro, tuvo que poner su mano para ver mejor y distinguir su habitación
Se levanto y camino hasta la puerta. De pronto escucho una risa conocida que lo hizo vibrar por completo. Abrió la puerta de golpe pero no distinguió a nadie en el pasillo, camino descalzo por el largo corredor hasta una escalera, al bajar noto a su hermano gemelo desayunando.
Bill: hola Tommy ¿Dónde esta el resto? —mirando por todas partes.
Tom: no están aquí tonto, estamos en casa los tres… —dijo— pero yo los dejos solos —lo miro pícaramente— hoy es un día muy especial para ustedes —le guiño un ojo—…adiós hermanito…haz un buen trabajo… —soltó riéndose, entonces se marcho, dejándolo solo como predijo.
Un tanto confundido, Bill se sienta y toma un sorbo de café. En su mente intentaba recordar, cual era esa fecha que decía Tom pero no recordaba cual y que tenía que ver con Erika.
Entonces unas manos se posaron sobre sus ojos, y alguien le habla al oído— Hola…mi Ángel —dijo.
Esa voz lo hizo temblar, con temor le sacos sus manos y se dio vuelta para ver quien era.
Abrió sus ojos, vio el rostro luminoso de Megan, que le sonría dulcemente. Vestida con un vestido blanco, su largo pelo renegrido caía suelto y en su mirada verde, un brillo especial.
Al verla allí parada frente a él, sus ojos se inundaron de lagrimas de felicidad y sus sentimientos reprimidos deseaban por salir todos de una solo vez, eso lo paralizo por completo, pero cambio cuando ella tomo entre sus manos su rostro, entonces él sintió como se desvanecía por dentro. Y vio la oportunidad que jamás tuvo, en un apasionado beso la abrazo fuertemente, no quería que ella se fuera de su lado, el calor de sus cuerpos iba en aumento al igual que su fogosidad.
Desesperados por expresar lo que sentían… se arrancaron violentamente lo que llevaban puesto y sobre la misma mesa desataron su pasión contenida”
— ¡¡¡¡HEY BILL…DESPERTA!!!! —le dijo Gustav, que llevaba su celular en su mano.
— No… —protesto Bill, que se dio vuelta para seguir durmiendo y volver a soñar.
Gustav: ok… —dijo enfadado— no te vuelvo a despertar más, cuando tengas otra pesadilla—.
Bill despertándose, levanto un el dedo le hizo una señal grosera y le ordeno que se marchara, Gustav cerro de un portazo la puerta.
Gustav: oh…cierto —se agarro la cabeza— ¿Hola? ¿Estas allí?... —hablo por su celular.
Una voz conocida le contesto: ¿Qué paso amor? —
Gustav: es Bill que gritaba y gemía. Ya me estaba alterando y lo desperté. Estaba todo transpirado, parecía como si hubiera corrido una maratón —le comento a su novia Helena— como te decía amorcito…te extraño muchísimo…no veo la hora de terminar con este Tour por Latinoamérica para estar juntos otra vez —regresaba a su habitación, cuando se choco con Georg en el pasillo.
Gustav: hey Georg… ¿adonde vas a estas horas? —
Georg: salgo ya que ustedes están ocupados con chicas, yo voy a aprovechar para salir a pasear por allí —
Gustav: pero... ¿Sin guardaespaldas? ¿Sabe David, de lo que vas hacer? —
Georg: no, pero vos no me viste… —lo empujo y lo acorralo contra la pared.
Gustav: ok ok ok…no te vi, ya entendí —solo así Georg lo soltó y siguió su camino por el pasillo hasta desaparecer.
Gustav entro a su recamara, se sentó frente a su lapto y de esa manera se comunicaría con su amada Helena durante toda la noche.
En cambio, Georg caminaba sin rumbo por una calle desolada de la cuidad de México…
Continuara…
Bill y Gustav firmaban apresuradamente, sonreían para las fotos y entraron al hotel. En cambio Georg y Tom se demoraron en firmar, porque a ellos le pedían que les firmen en zonas en donde era difícil hacerlo, como en pechos o en el abdomen o en otras partes que omitiré, Tom pellizco a su amigo.
Georg: ¡¡Ay!!...¿que? —
Tom: esta noche no duermo solo, hay muchas chicas y muy lindas —miro de reojo a una fans, que grito hasta decaer.
Georg: eso no me sorprende ¿ya elegiste una? —
Tom: Si —señalo a una muchacha de largos cabellos negro que estaba al final de la fila.
Georg: Oh…es linda —
Siguieron firmando y pronto llegaron al final.
Tom: deberías hacer lo mismo, aprovecha que estas solito —bromeo
Georg: cállate Tom, si hace días que termine con mi novia de hace meses y ya quieres que ande con otra ¡Estas loco! —
Tom: No…soy racional —dijo, mientras le agarraba la mano a la niña que lo esperaba en la puerta del hotel, ella temblaba como una hoja de papel pero el fue directo al ascensor, Georg decidió esperar al otro ascensor, ya que vio a Tom acorralar a la joven, en besos.
Cuando llegaron a su piso, Tom y la muchacha caminaron hasta la habitación de el, una vez dentro de ella.
Tom: ¿quieres tomar algo? —le ofreció amablemente.
Fans: eh…si…lo que sea —dijo con voz entrecortada por los nervios.
Él se acerco al minibar y le dio un refresco, pero la miro con detenimiento. Eso provoco que ella se sonrojara. Tom acaricio dulcemente el rostro de la joven para tranquilizarla.
Tom: no temas. Estas conmigo. No voy a hacer daño —se acerco más a ella, hasta quedar tan cerca que sentían sus alientos. Entonces en un movimiento rápido y brusco, la joven lo tomo del cuello y lo beso efusivamente. En ese momento, Tom se asusto ante la acción, que lo dejo sin aliento. No estaba acostumbrado que una chica tuviera la iniciativa, siempre era él primero en empezar.
Lo condujo hasta la cama y lo arrojo en ella. Tom la miro impresionado, sin temor la joven se saco su blusa y se acostó en la cama, él la tomo entre sus fuertes brazos. Ella lo acaricio salvajemente, arañándole la espalda. Lo cual sorprendió a Tom, la miro con ojos picaros y respondió igual.
Pronto se deshizo de su ropa y la ayudo a desvestirse también.
Se besaron apasionadamente, sus cuerpos transpiraban lujuria y la oscuridad los envolvió.
Mientras tanto Georg, tocaba la puerta de la recamara de Bill, este lo hizo pasar, al entrar vio como de costumbre toda su ropa revuelta, su maquillaje y elementos por doquier. Como si hubiera pasado un huracán.
Bill le hizo una señal para que se sentara, en tanto él hablaba por teléfono, entonces Georg aprovecho para mirar tv hasta que se desocupe su amigo, sin poder disimular escucho la conversación de su amigo.
Bill: claro…que quiero verlo —hizo un silencio prolongado, se notaba en su rostro una mezcla de felicidad y desconcierto— si me pone muy contento que estés bien…yo igual —y corto. Suspiro profundamente y se sentó en un sillón.
Georg: ¿con quien hablabas? Si es que me quieres contar… —le decía mientras cambia de canal como un desquiciado.
Bill: con Erika —
Georg: ah…y qué quería… —
Bill: me comentaba que se había hecho el primer ultrasonido, y me preguntaba si la extrañaba. Le dijo que si, pero no es verdad… —lo miro desconsolado, sin ganas de nada, solo se limito a decir— a qué viniste Georg —
Georg: acompáñame, vamos a salir por ahí… —le propuso.
Bill: no Georg, te lo agradezco pero no tengo ánimos de nada, quiero estar aquí tranquilo… ¿si? —le dijo casi suplicándole. Su amigo se dio cuenta, le dio una palmada en el hombro y se marcho de la habitación, dejándolo solo a Bill.
Este lentamente camino hasta su cama y se dejo caer, así como sus pensamientos caían en un abismo…
(Pensamiento Bill) “como es posible que cada día que pasa…no la pueda sacar de mi mente, si ella ya me olvido y yo todavia esclavo de su recuerdo…”—suspiro— “soy un miserable…en no querer como quisiera a ese hijo a nacer…pero cada día que crece me recuerda cruelmente lo lejos que estoy de ella, de ella…mi Megan, como puedo pensar eso…no es justo”—
Se quedo dormido, acurrucado abrazando una almohada:
“Al abrir sus ojos, la luz del sol le dio de pleno en su pálido rostro, tuvo que poner su mano para ver mejor y distinguir su habitación
Se levanto y camino hasta la puerta. De pronto escucho una risa conocida que lo hizo vibrar por completo. Abrió la puerta de golpe pero no distinguió a nadie en el pasillo, camino descalzo por el largo corredor hasta una escalera, al bajar noto a su hermano gemelo desayunando.
Bill: hola Tommy ¿Dónde esta el resto? —mirando por todas partes.
Tom: no están aquí tonto, estamos en casa los tres… —dijo— pero yo los dejos solos —lo miro pícaramente— hoy es un día muy especial para ustedes —le guiño un ojo—…adiós hermanito…haz un buen trabajo… —soltó riéndose, entonces se marcho, dejándolo solo como predijo.
Un tanto confundido, Bill se sienta y toma un sorbo de café. En su mente intentaba recordar, cual era esa fecha que decía Tom pero no recordaba cual y que tenía que ver con Erika.
Entonces unas manos se posaron sobre sus ojos, y alguien le habla al oído— Hola…mi Ángel —dijo.
Esa voz lo hizo temblar, con temor le sacos sus manos y se dio vuelta para ver quien era.
Abrió sus ojos, vio el rostro luminoso de Megan, que le sonría dulcemente. Vestida con un vestido blanco, su largo pelo renegrido caía suelto y en su mirada verde, un brillo especial.
Al verla allí parada frente a él, sus ojos se inundaron de lagrimas de felicidad y sus sentimientos reprimidos deseaban por salir todos de una solo vez, eso lo paralizo por completo, pero cambio cuando ella tomo entre sus manos su rostro, entonces él sintió como se desvanecía por dentro. Y vio la oportunidad que jamás tuvo, en un apasionado beso la abrazo fuertemente, no quería que ella se fuera de su lado, el calor de sus cuerpos iba en aumento al igual que su fogosidad.
Desesperados por expresar lo que sentían… se arrancaron violentamente lo que llevaban puesto y sobre la misma mesa desataron su pasión contenida”
— ¡¡¡¡HEY BILL…DESPERTA!!!! —le dijo Gustav, que llevaba su celular en su mano.
— No… —protesto Bill, que se dio vuelta para seguir durmiendo y volver a soñar.
Gustav: ok… —dijo enfadado— no te vuelvo a despertar más, cuando tengas otra pesadilla—.
Bill despertándose, levanto un el dedo le hizo una señal grosera y le ordeno que se marchara, Gustav cerro de un portazo la puerta.
Gustav: oh…cierto —se agarro la cabeza— ¿Hola? ¿Estas allí?... —hablo por su celular.
Una voz conocida le contesto: ¿Qué paso amor? —
Gustav: es Bill que gritaba y gemía. Ya me estaba alterando y lo desperté. Estaba todo transpirado, parecía como si hubiera corrido una maratón —le comento a su novia Helena— como te decía amorcito…te extraño muchísimo…no veo la hora de terminar con este Tour por Latinoamérica para estar juntos otra vez —regresaba a su habitación, cuando se choco con Georg en el pasillo.
Gustav: hey Georg… ¿adonde vas a estas horas? —
Georg: salgo ya que ustedes están ocupados con chicas, yo voy a aprovechar para salir a pasear por allí —
Gustav: pero... ¿Sin guardaespaldas? ¿Sabe David, de lo que vas hacer? —
Georg: no, pero vos no me viste… —lo empujo y lo acorralo contra la pared.
Gustav: ok ok ok…no te vi, ya entendí —solo así Georg lo soltó y siguió su camino por el pasillo hasta desaparecer.
Gustav entro a su recamara, se sentó frente a su lapto y de esa manera se comunicaría con su amada Helena durante toda la noche.
En cambio, Georg caminaba sin rumbo por una calle desolada de la cuidad de México…
Continuara…
sábado, 9 de noviembre de 2013
Dark Love - Capítulo 20
Atrapado...
Acorralado...
Sin Salida...
-... ¡Noooo!...- grite con fuerza en la medida que corría hacia Atkin, la violencia y la ira circulaban por mis venas como lava hirviente...
Tome a Atkin por el cuello, e intente arrastrarlo lejos pero el maldito con sus garras intento herirme el pecho para liberarse. Es fuerte pero no me rendiré...no dejare que él se acerque a Giselle.
Siento el fuego de algo nuevo en mi interior, algo en mi esta transformándose....
Lo arrincono en una esquina, oprima aun más mis manos....Atkin chilla desesperado...sus manos atacan mis brazos y los desgarra con sus garras, mi sangre fluye imparable por mis heridas...siento el bramido de la puerta, ellos se acercan...mi sangre los reclama... pero antes que ellos me acaben yo acabare con el Monstruo.
Suelto una de mis manos y la apoyo en su pecho vacio de vida... pero eso no es lo que busco...no su vida...sino su alma negra....que ella aun vive en él...y será mía....
Con la fuerza otorgada por mi nuevo estado, ataco su pecho...
Atkin grita... y no puedo dejar de sonreír como un enloquecido...
Arranco en un instante la ropa y llego a su pecho, mis dedos se vuelven tan duros y filosos que son como cinco cuchillo...un manotazo...otro....
Su piel se desase y su carne muerta se muestra ante mi... su alma esta cerca... pronto llegare a su corazón...
- ¡¡DETENTE WILLIAM!!...- me grito Lara de pronto, la mire de reojo por unos segundos, no deseaba detenerme, acabaría con Atkin ahora mismo. -...¡¡¡ES MI HERMANO!!! ¡¡DETENTE!!...- me ordeno la mujer que me agarro la mano con que atacaba el pecho de él.
- ¿Qué haces? ¡¡Qué no sabes que él va a matar a Giselle si lo dejo con vida!!...- le reclame, intente liberarme de las manos de Lara pero ella me sostiene con fuerza.
- La...ra...- suplico Atkin, ya casi sin fuerzas.
-...William... te lo suplico, déjalo... Atkin no quiere matar a Giselle...- dijo ella pero no le creí en absoluto, él siempre me confeso su verdadero plan.
- no...Él no es mas que un monstruo...solo se merece la destrucción...- solté enojado, acerque mi boca a su oído-...solo quiero comer tu alma maldito...-susurre.
-...Bill...déjalo... él aun no se merece su destrucción... primero...debe pagar lo que hizo...- escuche detrás de mi, cerré mis ojos al saber de quien venía aquella petición, lentamente abrí mi mano que sostenía el cuello de Atkin, hasta liberarlo.
Retrocedí de Atkin, que rápidamente fue atendido por Lara. Lánguidamente me volví hacia la voz, Giselle me miraba, a pesar de estar sentada aun se notaba su agotamiento, ella me llamo con su cabeza y me acerque, fue entonces que tomo de mis brazos sangrantes y con su ropa los tapo para que dejara de sangrar.
- algún día lo entenderás...- soltó en un susurro, Giselle agobiada termino por apoyarse en mi hombro.
-...no creo que lo entienda, esto tendría que haber terminado hoy...- respondí, pero ella ya no me respondió. Observe como unos hombres entraron a la habitación y se llevaron a Atkin, lo trataban como si fuera una inocente victima, una pobre alma que fue ultrajada por una bestia...
- tienen que irse de aquí... ya no son bienvenido en esta casa...- sentencio Lara. Ella no esperaría a que Giselle cobrara fuerzas, me apresuro para que saliera de allí, de modo que alce a Giselle en mis brazos y salí del cuarto.
Cuando estuve a punto de llegar a la puerta principal. Lara me detuvo.
- lo siento, esto no tendría que haber ocurrido... pero William... ten cuidado, Atkin cuando se recupere intentara deshacerte de ti y hacer suya a Giselle... ten cuidado...- me dijo apresurada y un tanto nerviosa.
Tras cruzar la puerta, vi que el auto ya estaba encendido, Tom estaba dentro de él. Deje a Giselle en el asiento trasero y luego me senté en el asiento del acompañante.
- larguémonos de aquí...- le pedí a mi hermano, que inmediatamente acelero, pronto nos alejamos de la mansión arruinada de Lara, retornábamos hacia la casa del bosque, cuando me di cuenta de la traza de Thomas, estaba sucio, la tierra lo cubría casi por completo.
- ¿a ti que te ocurrió?...- le pregunte, no podía entender porque estaba así, si supuestamente estaba cuidando a... - ¿¿ ¡porque dejaste a Giselle sola!??...- le reclame al recordar. Pero él se mantuvo callado, no quitaba la mirada del camino. Eso no era normal. – Thomas... ¿Qué te ocurrió?...- volví a hablarle, ya me estaba preocupando su actitud.
-...William...- escuche que Giselle me hablo. Me volví hacia ella. -...su cuello...- soltó débilmente. Fue entonces que atine a observar con detenimiento, su cuello estaba manchado con barro pero una extraña cicatriz me hizo dar cuenta de lo peor.
Lleve mis manos hacia mi boca, no podía creerlo... ¿Quién le hizo esto?...
viernes, 8 de noviembre de 2013
Encuentro de Ángeles - Capítulo 21
•• Bill ••
<< Este día será mejor >> me digo a mi mismo, necesito convencerme para sentirme bien.
•
Ver los rostros alegres de los niños que recorren con sus familias el parque, me anima un poco. Deseo sentirme tan bien como ellos, pero hace meses que no logro sentirlo. Desde que Ella...Mi Ángel, desapareció después de amarla, un vacio se instalo en mi alma. No tan solo había perdido su rastro sino también había perdido mi sentido común. No me importaba nada y cometí demasiados errores a los que ahora me arrepiento.
Deambule por las callejuelas del parque, viendo a las personas subirse a diversos juegos, ninguno llamo mi atención hasta que me detuve al frente de un cartel.
“Palacio de Espejos”
Note que solo había tres personas haciendo fila para ingresar, de modo me uní a la fila. Espere unos cuantos minutos antes de cruzar la puerta. Camine lento por un largo pasillo, estaba solo, bueno estaba solo con mi reflejo.
De pronto, el pasillo se cierra frente a mí y se abre una nueva entrada hacia mi izquierda, sin más opción sigo por el nuevo camino, ya que el pasillo de entrada estaba cerrado.
Seguí caminando. Los pasillos se cerraban y se abrían nuevos caminos a cada instante, por un instante me sentí perdido, incluso ya no sabía por cuanto tiempo había estado allí. Veía mi reflejo y los reflejos de otras personas que no estaban conmigo. Se escuchaba algunos gritos de chicas, que llamaban a sus novios o en ocasiones eran risas.
De repente, comencé a sentir que me faltaba el aire, mire mi reflejo en todos los espejos, sentí claustrofobia y mis ganas por salir me desesperan. Tuve que apoyarme en uno de los espejos para resistir, cerré los ojos. Entonces la voz de Ella viene a mi mente, tan suave y dulce, intenta darme consuelo.
— Quisiera volver a verte —murmure mi deseo.
— Estoy contigo —
Abrí los ojos de una vez y mire el espejo.
Quede paralizado, incluso deje que mi boca se abriera por la sorpresa. El reflejo de Ella estaba a mi lado.
<< ¿Será posible? ¿Es real o una alucinación? >>me pregunte.
— Pensé que jamás te volvería a ver —dijo Ella junto con una suave sonrisa, entonces comprendí que en realidad Ella estaba aquí, conmigo. Voltee pero no vi a nadie. Solo veía su reflejo.
Mi garganta es un nudo doloroso, quiero decirle tantas cosas pero no se como.
—Nunca te olvide —confesé. Note como Ella se sonrojaba y bajaba la mirada.
— Yo tampoco —
Esas simples palabras iluminaron mi oscuro corazón, que sentí como mi pecho se expandía de felicidad. Le sonreí ampliamente.
Vi como Ella comenzó a moverse, yo intente seguirla, pero mi pasillo me conducía lejos de Ella y eso no quiero.
— No te vayas —suplique en voz baja.
— Jamás te dejaré —escuche detrás de mí.
Por los nervios, me di media vuelta muy lentamente.
Entonces la vi parada frente, por un instante creí que era un sueño.
— No pude creer tenerte otra vez frente a mí —dijo Ella. Sus ojos castaños se vislumbraban lágrimas de emoción, fue entonces que ya no pude contener mis deseos. Tome sus manos delicadamente y la atraje hacia mí. Y fue Ella la que finalmente busco mis labios.
El sabor y la textura de sus labios eran exactamente como lo recordaba.
Nos abrazamos con más fuerza y nuestro beso se volvió tan intenso que nuestra pasión se reproducía decenas de veces, en los espejos.
La lleve contra uno de los espejos, sentí como acariciaba mi rostro y yo me deleitaba con la suavidad de su piel.
De pronto Ella se quejo y me aparto bruscamente.
— ¿Te lastime? —pregunte preocupado, mientras buscaba con la mirada alguna herida.
— No. Solo que... —camino hacia el pasillo, la seguí en silencio, esperando que Ella volviera a hablar. De pronto vi la salida del juego, la alegría de poder salir a su lado me hizo sonreír, tome su mano. Ella me miro sonriente y entrelazamos nuestros dedos.
Salimos de ese lugar y caminamos, el bullicio de la gente era casi aturdidor pero nosotros creábamos un silencio, que nos apartaba del mundo. Estrechados de la mano caminos hasta unos bancos, Ella se sentó en uno de esos bancos y yo la acompañe.
Quisiera decirle algo pero no se que hablarle, pero Ella soluciono mis dudas.
— No logro entender lo que me sucede contigo, porque nos vimos una sola vez, te ame una vez —dijo suavemente— y desde esa noche ya no pude sacarte de mi mente. Te soñé tantas veces, recordándote...volviendo a vivir las caricias que me diste. Y hoy, en que parte de mi mundo me dio la espalda, vuelves a mí. ¿Crees que sea el destino? ¿Crees que nuestro camino era reencontrarnos? —
— Lo creo fervientemente —conteste y a Ella se le humedecieron sus ojos— porque te veo y te conviertes en la dueña de todos mis deseos —dije y me sonrojo. Jamás había sido tan sincero con alguien que aun no se su nombre.
— Te das cuenta, que nosotros nos hablamos de un amor...sin nombres, es como si... —
— Lo que nos importa es amarnos —complete su frase, Ella asintió con la cabeza y rio— ¿Qué es lo gracioso? —
— Aun no se tu nombre —
— Ni yo el tuyo —
Y ambos reímos por nuestra extraña situación.
— Entonces ¿podrías decirme tu nombre? —pregunto sonriente.
— Me llamo Bill... Kaulitz —
— Soy Isabella Sandoval —se presento, estrechando mi mano.
— Es un gusto conocerte, Bella —
Continuara...
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