lunes, 18 de noviembre de 2013

Kampf der Liebe - Capítulo 14

En las puertas del hotel, los muchachos se bajaron de sus camionetas blindadas. Entre gritos de sus fans y flashes de cámaras, sus seguidoras esperaban ansiosamente que ellos les dieran sus autógrafos. 
Bill y Gustav firmaban apresuradamente, sonreían para las fotos y entraron al hotel. En cambio Georg y Tom se demoraron en firmar, porque a ellos le pedían que les firmen en zonas en donde era difícil hacerlo, como en pechos o en el abdomen o en otras partes que omitiré, Tom pellizco a su amigo.

Georg: ¡¡Ay!!...¿que? —
Tom: esta noche no duermo solo, hay muchas chicas y muy lindas —miro de reojo a una fans, que grito hasta decaer.
Georg: eso no me sorprende ¿ya elegiste una? —
Tom: Si —señalo a una muchacha de largos cabellos negro que estaba al final de la fila.
Georg: Oh…es linda —

Siguieron firmando y pronto llegaron al final.

Tom: deberías hacer lo mismo, aprovecha que estas solito —bromeo
Georg: cállate Tom, si hace días que termine con mi novia de hace meses y ya quieres que ande con otra ¡Estas loco! —
Tom: No…soy racional —dijo, mientras le agarraba la mano a la niña que lo esperaba en la puerta del hotel, ella temblaba como una hoja de papel pero el fue directo al ascensor, Georg decidió esperar al otro ascensor, ya que vio a Tom acorralar a la joven, en besos.

Cuando llegaron a su piso, Tom y la muchacha caminaron hasta la habitación de el, una vez dentro de ella.
Tom: ¿quieres tomar algo? —le ofreció amablemente.
Fans: eh…si…lo que sea —dijo con voz entrecortada por los nervios.

Él se acerco al minibar y le dio un refresco, pero la miro con detenimiento. Eso provoco que ella se sonrojara. Tom acaricio dulcemente el rostro de la joven para tranquilizarla.

Tom: no temas. Estas conmigo. No voy a hacer daño —se acerco más a ella, hasta quedar tan cerca que sentían sus alientos. Entonces en un movimiento rápido y brusco, la joven lo tomo del cuello y lo beso efusivamente. En ese momento, Tom se asusto ante la acción, que lo dejo sin aliento. No estaba acostumbrado que una chica tuviera la iniciativa, siempre era él primero en empezar.
Lo condujo hasta la cama y lo arrojo en ella. Tom la miro impresionado, sin temor la joven se saco su blusa y se acostó en la cama, él la tomo entre sus fuertes brazos. Ella lo acaricio salvajemente, arañándole la espalda. Lo cual sorprendió a Tom, la miro con ojos picaros y respondió igual.
Pronto se deshizo de su ropa y la ayudo a desvestirse también.
Se besaron apasionadamente, sus cuerpos transpiraban lujuria y la oscuridad los envolvió.


Mientras tanto Georg, tocaba la puerta de la recamara de Bill, este lo hizo pasar, al entrar vio como de costumbre toda su ropa revuelta, su maquillaje y elementos por doquier. Como si hubiera pasado un huracán.
Bill le hizo una señal para que se sentara, en tanto él hablaba por teléfono, entonces Georg aprovecho para mirar tv hasta que se desocupe su amigo, sin poder disimular escucho la conversación de su amigo.

Bill: claro…que quiero verlo —hizo un silencio prolongado, se notaba en su rostro una mezcla de felicidad y desconcierto— si me pone muy contento que estés bien…yo igual —y corto. Suspiro profundamente y se sentó en un sillón.
Georg: ¿con quien hablabas? Si es que me quieres contar… —le decía mientras cambia de canal como un desquiciado.
Bill: con Erika —
Georg: ah…y qué quería… —
Bill: me comentaba que se había hecho el primer ultrasonido, y me preguntaba si la extrañaba. Le dijo que si, pero no es verdad… —lo miro desconsolado, sin ganas de nada, solo se limito a decir— a qué viniste Georg —
Georg: acompáñame, vamos a salir por ahí… —le propuso.
Bill: no Georg, te lo agradezco pero no tengo ánimos de nada, quiero estar aquí tranquilo… ¿si? —le dijo casi suplicándole. Su amigo se dio cuenta, le dio una palmada en el hombro y se marcho de la habitación, dejándolo solo a Bill.

Este lentamente camino hasta su cama y se dejo caer, así como sus pensamientos caían en un abismo…

(Pensamiento Bill) “como es posible que cada día que pasa…no la pueda sacar de mi mente, si ella ya me olvido y yo todavia esclavo de su recuerdo…”—suspiro— “soy un miserable…en no querer como quisiera a ese hijo a nacer…pero cada día que crece me recuerda cruelmente lo lejos que estoy de ella, de ella…mi Megan, como puedo pensar eso…no es justo”—

Se quedo dormido, acurrucado abrazando una almohada:

“Al abrir sus ojos, la luz del sol le dio de pleno en su pálido rostro, tuvo que poner su mano para ver mejor y distinguir su habitación
Se levanto y camino hasta la puerta. De pronto escucho una risa conocida que lo hizo vibrar por completo. Abrió la puerta de golpe pero no distinguió a nadie en el pasillo, camino descalzo por el largo corredor hasta una escalera, al bajar noto a su hermano gemelo desayunando.

Bill: hola Tommy ¿Dónde esta el resto? —mirando por todas partes.
Tom: no están aquí tonto, estamos en casa los tres… —dijo— pero yo los dejos solos —lo miro pícaramente— hoy es un día muy especial para ustedes —le guiño un ojo—…adiós hermanito…haz un buen trabajo… —soltó riéndose, entonces se marcho, dejándolo solo como predijo.
Un tanto confundido, Bill se sienta y toma un sorbo de café. En su mente intentaba recordar, cual era esa fecha que decía Tom pero no recordaba cual y que tenía que ver con Erika.
Entonces unas manos se posaron sobre sus ojos, y alguien le habla al oído— Hola…mi Ángel —dijo.
Esa voz lo hizo temblar, con temor le sacos sus manos y se dio vuelta para ver quien era.
Abrió sus ojos, vio el rostro luminoso de Megan, que le sonría dulcemente. Vestida con un vestido blanco, su largo pelo renegrido caía suelto y en su mirada verde, un brillo especial.
Al verla allí parada frente a él, sus ojos se inundaron de lagrimas de felicidad y sus sentimientos reprimidos deseaban por salir todos de una solo vez, eso lo paralizo por completo, pero cambio cuando ella tomo entre sus manos su rostro, entonces él sintió como se desvanecía por dentro. Y vio la oportunidad que jamás tuvo, en un apasionado beso la abrazo fuertemente, no quería que ella se fuera de su lado, el calor de sus cuerpos iba en aumento al igual que su fogosidad.
Desesperados por expresar lo que sentían… se arrancaron violentamente lo que llevaban puesto y sobre la misma mesa desataron su pasión contenida”


— ¡¡¡¡HEY BILL…DESPERTA!!!! —le dijo Gustav, que llevaba su celular en su mano.
— No… —protesto Bill, que se dio vuelta para seguir durmiendo y volver a soñar.
Gustav: ok… —dijo enfadado— no te vuelvo a despertar más, cuando tengas otra pesadilla—.

Bill despertándose, levanto un el dedo le hizo una señal grosera y le ordeno que se marchara, Gustav cerro de un portazo la puerta.

Gustav: oh…cierto —se agarro la cabeza— ¿Hola? ¿Estas allí?... —hablo por su celular.
Una voz conocida le contesto: ¿Qué paso amor? —
Gustav: es Bill que gritaba y gemía. Ya me estaba alterando y lo desperté. Estaba todo transpirado, parecía como si hubiera corrido una maratón —le comento a su novia Helena— como te decía amorcito…te extraño muchísimo…no veo la hora de terminar con este Tour por Latinoamérica para estar juntos otra vez —regresaba a su habitación, cuando se choco con Georg en el pasillo.

Gustav: hey Georg… ¿adonde vas a estas horas? —
Georg: salgo ya que ustedes están ocupados con chicas, yo voy a aprovechar para salir a pasear por allí —
Gustav: pero... ¿Sin guardaespaldas? ¿Sabe David, de lo que vas hacer? —
Georg: no, pero vos no me viste… —lo empujo y lo acorralo contra la pared.
Gustav: ok ok ok…no te vi, ya entendí —solo así Georg lo soltó y siguió su camino por el pasillo hasta desaparecer.
Gustav entro a su recamara, se sentó frente a su lapto y de esa manera se comunicaría con su amada Helena durante toda la noche.

En cambio, Georg caminaba sin rumbo por una calle desolada de la cuidad de México…

Continuara…

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