lunes, 28 de octubre de 2013
Dark Love - Capítulo 13
La luz del frió sol apenas ilumina el pasillo central, en sus paredes cuelgan antiguos retratos de siglos pasados, al mirar sus rostros inertes presiento ya haberlos admirado, por extraño que era, siento reconocer gran parte de esos rostros, uno en particular, la silueta de una joven mujer, al acercarme a su retrato quedo sorprendido por la belleza que emanaba su piel blanca.
Pero los pasos apresurados de alguien, me volvió a mi propósito; debía encontrarme con una mensajera de Lara. El caminar agitado le pertenecía a Zuria, que al verme casi al final del pasillo.
- ¡¡William!!...-me llamo alarmada, tomándome de las muñecas me llevo hacia un rincón-...no se que hace aquí, tengo miedo y más por Giselle que aun no puede defenderse...-hablo atropelladamente, la mire sin saber que decirle, pues no llegaba a entender la razón de tanto alboroto.-...tu hermano esta intentando detenerla...-dijo Zuria al borde de un ataque de pánico.
-...por favor, cálmate...respira hondo y ve con Giselle, yo me encargare de lo que esta sucediendo...-solté para calmarla, Zuria me miro y movió la cabeza afirmativamente pero no hizo ningún indicio de moverse, por lo que directamente la empuje para que caminara.
-...ve y enciérrate en su habitación...- le pedí, vi como ella entraba a la alcoba de Giselle, entonces retome mi camino, camine hasta la sala, lugar de donde provenía una acalorada conversación.
-...¡¡¡ lárgate monstruo!!!...-exclamo Isis.
- esa no es la forma de tratar un invitado...-escuche decir de una mujer desconocida.
Al pisar la sala, vi a mi hermano, interponerse entre la desconocida y Isis, que estaba a punto de arrojarle un liquido.
- ¿que es lo que ocurre aquí?- hable con autoridad, por lo que todos me prestaron atención.
En esa ocasión, reconocí el rostro de aquella desconocida, su silueta esbelta y su rostro pálido con hermosos rasgos y su cabello rojizo era el mismo que de la joven del retrato.
-...es un gusto conocerte...-me saludo al acercarse.
-...¿tu?...-exclame con torpeza, intentaba de recordar en que parte de mi pasado ya la había visto.
-...me presento, soy Scarlett Thomson... e venido de parte de Lady Richmont (Lara), mi señora lo a invitado a usted y a sus amigos a una cena de bienvenida.
Se le ruega asistir...Lady Richmont esta muy ansiosa en conocerlo señor Trumper...-dijo elegantemente Scarlett, a esto ella saco de su bolso una invitación y me la entrego, aquella carta era de la mas fina que había visto.
Pero esa invitación llegaba en un mal momento de mi vida, en donde todo no tiene una explicación...
- lamento informarte que no asistiré a la cana...-respondí intentando ser cortes, pero esa respuesta no contento a Scarlett que se acerco a mi, exhibiendo en su sonrisa sus afilados colmillos, di uno paso atrás al entender la razón de la actitud angustiosa de Zuria.
- por el bien de tus amigos, asiste a la cena...y lleva a la pequeña...-señalo a Samantha-...a Lady Richmont le gusta la sangre joven...-rió fríamente-...si no asistes...lamentaras la perdida de todos tus amigos...simplemente veras sus cuerpos florar en el río...y todo por tu culpa...-continuo Scarlett sumamente tranquila-...¿ piénsalo?...mmm...no, mejor ve, y no te olvides de la pequeña...-sonrió.
Con una sonrisa maliciosa, se acerco a mí y me dio un beso en la comisura de los labios, aproximándose a mi oído me susurro...
-...no faltes...-soltó junto con un provocativo suspiro, que me dejo extrañamente embriagado.
Con esto, ella se aparto de mi y como una sombra desapareció en la oscuridad...
De pronto el silencio mortal reino en la casa, nadie deseaba hacer un sonido, hasta que un grito proveniente de la habitación de Giselle resonó.
Todos inmediatamente reaccionamos y corrimos preocupados hacia el lugar, cuando Isis abrió la puerta, notamos que Zuria sonreía alegremente, mire a Giselle y vi que ya había despertado.
Tanto Isis como Samantha fueron a revisarla, y tras unas cuantas inspecciones, dijeron que ella estaría bien, su herida estaba casi sanada.
-...¿te duele algo?...-consulto Thomas.
- no...solo me siento cansada...-dijo débilmente Giselle, su amiga la ayudo a sentarse en la cama, en lo que aproveche a sentarme a su lado y sin pedirle permiso tome su mano.
-...¿porque?...-me pregunto Giselle, esa pregunta me resulto inesperada pero justa.
-...lo siento...-le solté la mano.
-...William...-escuche a Samantha llamarme pero no quise darme vuelta, prefería mirar a Giselle, su piel era de color perlado, como si estuviera muerta, exquisito estado para mi. Se veía demacrada pero aun así bella, sus ojos verdes volvían a tener su particular brillo.
- William...-volvió a llamarme pero esta vez fue Isis, me di media vuelta y la mire, ella me hizo señas para que me acercara. Lo haría pero sin antes dejarle un suave beso en la mano de Giselle.
- ¿si?...-pregunte
- William tenemos que hablar, antes que...-decía Isis pero la voz de Giselle la callo.
-...gracias por tus gestos...pero... ¿quien eres?...-pregunto Giselle, eso me dejo con la boca abierta de la sorpresa, mire raudamente a todos buscando alguna explicación pero ellos lucían igual de aturdidos que yo.
Volví a mirar a Giselle que aun esperaba mi respuesta.
-...es extraño que no me recuerdes...soy....-dije pero la mano de Zuria me tapo la boca y no pude seguir.
- es Bill y es tu...novio....-soltó precipitadamente Zuria, no fui el único que por esa declaración dejara los ojos bien abiertos.
- ah... ¿en serio?...-vacilo Giselle mirándome, ella parecía no creer el dicho de su amiga...y...como no hacerlo si era una obvia mentira.
Zuria bajo su mano y me dejo libre para hablar.
No sabía que contestarle, odio mentir y mucho menos a ella, se que siento algo por ella pero no quiero precipitarme y aprovecharme de su estado para ser su novio, ella no me reconoce...como pretedría que me quiera.
-...Giselle...¿estas con hambre?...-intervino Thomas, lo mire y le agradecí.
- ay...si...tengo mucho hambre, gracias Tom...-sonrió Giselle y eso me dejo peor de desubicado, al único que no reconocía era a mi (¿?).
Entonces Isis me tomo del brazo y me saco de la habitación.
- ahora entiendes el porque te llamaba...-me reprocho Samantha.
- ¿porque no me recuerda?- le pregunte a ambas.
- eso era lo que queríamos contarte antes de que esto ocurriera...-soltó Isis-...vamos a un lugar en donde podamos hablar a solas...-me pidió, los tres nos pusimos en marcha hacia la biblioteca.
Al llegar a las puertas, la abrí para que ellas ingresaran, Isis lo hizo primero pero Samantha se detuvo en el umbral.
-...no se como harás pero espero que por tu bien, hagas algo para que evite que yo vaya a esa cena...en donde me cenaran...-me advertido.
- buscare la forma...pero aun no lo se...-me apresure a decir.
-...¡¡Sam!!..¡¡Will!!...entren... -nos ordeno Isis, dejamos de hablar y entramos a la sala de libros.
La mayor de las mujeres me pidio que me sentara un sillón, mientras que a Samantha le dijo algo que no entendí y ella salio corriendo de la biblioteca.
- ¿que es lo que me quieres decir?-pregunte incomodo por el silencio entre los dos.
- espera, Sam va a traer algo que necesito...-soltó cortante Isis.
A los minutos Samantha regreso con un frasco en mano y se lo entrego a Isis.
-...con esto, te ayudara a saber el porque Giselle no te recuerda...-dijo Isis, entregándome el frasco con un liquido extraño...
- ¿que hago con esto?...-cuestiono intuyendo que hacer.
- bébelo y lo sabrás...-determino Isis.
Continuara...
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