El frió del ambiente es mortal, siento como cala en cada rincón de mis huesos, cortando mi piel. Intento de no moverme, reservando mis energías para mantener el calor dentro de mi cuerpo, de pronto un chillido, es de la antigua puerta abriéndose, miro de reojo, parada en el umbral de la entrada estaba Giselle , mirándome con sus intensos ojos verdes.
Su presencia tiene algo que me mueve las entrañas, como si supiera que algo en ella fuera distinto.
En silencio se acerca a mí, moviéndose lentamente.
-...Thomas...-nombro, respire el helado aire, cuando lo escuche. Su largo y salvaje cabello negro contrasta con su pálida piel, me preguntaba si ella se vería tan deseable de muerta como lo era ahora.
Con cierto aire de grandeza, me sonríe...
-...ven conmigo...-me pide, extendiéndome su mano, que sin dudar la tome, entonces me estremecí al sentir amargamente que su cuerpo esta tan frío como aquel lugar. Tomados de la mano, me llevo hacia la salida.
- ¿a donde me llevas?...-me anime a preguntar cuando me saco de la alcoba y bajamos las escaleras.
Giselle sin pronunciar palabras, me respondió con una débil sonrisa, que no supe descifrar, durante el camino hacia la puerta principal, Zuria nos vio y se interpuso entre nosotros.
- ¡Giselle! ¿que haces levantada? aun tienes que descansar...-le reclamo, ella me miro con furia al notar nuestras manos entrelazadas. -... ¿que haces Thomas?...-soltó súbitamente con un quejido.
No supe como responder, pero la insistencia de Giselle me hizo seguir sus pasos.
En un silencio me mantiene inquieto pero a la vez motivado a lo que pueda ocurrir, salimos hacia el exterior, el frió de un invierno acercándose era insoportable, la briza helada movía fantasmal las ramas de los árboles cercanos a la casa, a lo lejos distingo el auto, con que la habías llevado a una Giselle moribunda...al borde de una muerte irresistible.
De repente me reí,al pensar algo.
- de que te ríes...-hablo por fin Giselle. En la medida que nos introducíamos cada vez más al oscuro bosque.
- solo pensaba en que William y yo tenemos algo en común...-sonreí, la mire y note su desconcierto. -...él da muerte a los mortales y yo los amo...(literalmente)...-aclaré.
-...podrían trabajar juntos ¿no crees?...-soltó seria. Entonces nos detuvimos justo en el instante en que mis pies empezaban a hundirse en el helado barro.
-...en eso pensaba...pero...-conteste ya sin sentido a las palabras que decía.
-...no descartes ninguna oportunidad...- me interrumpió-... cuando puedes obtener lo que quieras... se lo que te gusta...-respondió, acercándose a mi, rozando sus manos frías por mi rostro, Giselle estaba tan cerca que pensé que me besaría, trague saliva por los nervios, nunca había tenido un acercamiento con alguien que estuviera vivo...aun.
-...se lo que amas...-susurro a mi oído-...se que añoras sentir bajo tus manos la fría muerte de un cadáver, oler su pestilente aroma...-decía suavemente, mi mente no se detuvo al recordar cada vez que besaba el delicioso cuerpo de una mujer muerta hace 5 años, y los tiesos pechos de una joven recién fallecida, esas imágenes alborotaban mi sangre, haciendo que mi cuerpo se convulsionara por la excitación que estaba experimentado.
Las palabras de Giselle seguían motivando mi imaginación perversa.
Tenía la imperiosa necesita de experimentar el orgasmo que solo un cuerpo no vivo podía darme.
Mi cuerpo ya no logra contenerse, pero se aquieta de golpe cuando una frase de Giselle me revela una esperanza.
-... se como puedes obtener lo que tanto deseas...- dijo alejándose de mí.
Mis ojos se fijaron en ella.
- ¿como?...-pregunte urgido.
Una sonrisa macabra se dibujo en sus labios pálidos.
-...si vienes conmigo, esta noche podrás saciar tu lujuria...- respondió Giselle.
- ¿a donde quieres que vaya?... insistí, quiero que me diga de una vez, donde puedo estar con....
- no desesperes Thomas... que la paciencia es una virtud, si sabes controlar sus emociones y tus deseos... seras el rey...-soltó misteriosamente Giselle, entonces ella señalo hacia una dirección. -...hacia aquel lugar hay una antigua mansión... en donde existe un cementerio....-
- cementerio...-suspire desesperado.
-...tan añejo que cuanta la historia de cinco siglos...-continuo, mis ojos brillaron por el entusiasmo y la ansiedad, pero recordé lo que me dijo Giselle, sobre domar lo que sentimos.
-...¿cuando puedes guiarme hacia aquel lugar?...-le pregunte de inmediato pero intente no parecer desesperado.
-...esta noche Thomas, esta noche... pero ay una única condición...-dijo la joven.
- ¿cual?...-dije angustiado, tuve un mal presentimiento.
- que esta noche me acompañaras a la cena con Bill...es la única condición para que yo te lleve hasta tus deseos...-soltó, mirándome con dureza espera mi respuesta.
Suspiro por el frió y por lo que voy a decir.
-...esta bien... iré... pero no quiero...ser la cena de esas locas...- pedí. Giselle se sonrió.
- ...no temas...yo te cuido...-me respondió, acariciando con su mano en mi rostro. - aquí viene...- dijo, mirando fijamente hacia un lado, me di media vuelta y note la figura de mi hermano acercándose a nosotros, su presencia tan desencajada ya no existía, ahora su esbelta figura se marcaba elegante y sobrio en un traje de gala.
- es hora...- le hablo a Giselle, que le sonrió. -... ¿vienes con nosotros Thomas?...- pregunto William.
- claro que si... esta cena no me perdería por nada del mundo....- dije con sarcasmo.
Los tres nos encaminamos hacia el auto. Giselle subio primero, luego William pero en el momento en que iba a subirme, escuche la puerta de la casa abrirse, mire quien había salido y era Zuria que corrió hacia mi, y encerrándome contra e auto me dio un beso.
La verdad que lo sentí tan caliente y húmedo que me resulto tan extraño, que agradecí por mis adentros cuando me libero.
-...no te pierdas Thomas...- dijo Zuria una vez que me soltó.
No le respondí, solo me subí en el auto.
William puso en marcha el auto. En la medida que nos alejábamos de la casa, mire por la ventana trasera a Zuria que me despedía con la mano.
Sus ultimas palabras estaban en mi mente, no las comprendía pero algo me quería decir.
Luego fije mi pensamiento en la cena...
Esa cena maldita...repleta de vampiros en donde espero no ser el plato principal...
Continuara...

No hay comentarios:
Publicar un comentario