miércoles, 30 de octubre de 2013
Kampf der Liebe - Capítulo 12 (parte 1)
Heidi: ¡¡hey!! Dormilona ¡¡¡DESPIERTA!!! —la sacudía del brazo— te dieron el alta medico, nos tenemos que ir —
Megan: ¿Qué? —dijo la joven, aun somnolienta, se dio vuelta en la cama y siguió durmiendo.
Heidi: ¡¡¡VAMOS!!!...que te estamos esperando —insistió.
Se escucho la puerta que se cerraba de golpe, Heidi finalmente la había dejado sola en la habitación, entonces Megan lentamente se sentó en la cama y observo por la ventana la aparición del esplendido sol que se reflejaba, para su sorpresa en la nieve que había caído durante la noche.
Se levanto apresuradamente y miro el increíble paisaje, eso le dio ánimos y rápidamente se preparo para volver a su hogar, luego de dos semanas en el hospital.
Su tía entro sin llamar a la habitación— ya estás lista mi niña… —le pregunto.
Megan: si, ya estoy preparada…y…que los guardias están allí con ustedes —
Tía Dalma: si están con nosotras, no te preocupes tanto, que estamos juntas en esto —le sonrío y la abrazo fuertemente, eso le dio cierta seguridad.
La idea de tener a una patrulla vigilándolas las 24 horas del día, no era mucho de su agrado, sin embargo con esa presencia ellas y más Megan podían estar un poco más relajadas mientras se ubicara el paradero de Erika…
Pero la vigilancia no fue un impedimento para unas visitas furtivas de Bill, que cada vez que tenía un pequeño tiempo, desde donde el estaba se tomaba un avión y visitaba a Megan. Aunque solo fuere por unas horas. En la gran mayoría de las ocasiones él llegaba de madrugada a la casa de ella.
En cambio, un encuentro les modificaría su destino:
Era una noche fría de enero, corrían las 3:40 de la madrugada, el silencio y un tenue calor reinaba el interior de la casa de los Ehrenfeld, todos dormían apacibles en sus cómodas camas. Pero ese no era el caso de Megan, que se alistaba para salir, en el piso yacía su celular, con un mensaje nuevo de él.
“ven a mi casa, estoy solo, Bill”.
Camino en puntitas de pie, intento de no hacer ruido, bajo las escaleras y logro abrir la puerta en silencio. Una vez en el exterior de la casa, el frío se hizo sentir haciéndola temblar. Marcho sigilosa. Una gran luna ilumino todo su camino hasta la residencia de los Kaulitz.
Rápidamente llamo a la puerta y la figura esbelta de Bill apareció del otro lado de la puerta, este la invito a pasar, cuando estuvieron adentro, él la abraza dulcemente y la beso en la frente.
Ese gesto hizo que Megan se sonrojara, él le sonrío hermosamente, lentamente se puso detrás de ella, con sus manos les tapo los ojos y con cuidado la condujo hasta su recamara.
Allí ella pudo descubrir su sorpresa, todo el lugar estaba iluminado por velas, que le daban una atmosfera especial.
Lo miro con nerviosismo, todas las ocasiones anteriores que se habían encontrado solo charlaban.
A ella le causaba risa que él hiciera un viaje tan larga para hablar con ella pero le contestaba que por ella valía la pena hacer ese sacrificio.
Esa nueva situación la inquieta, que incluso se quedo paralizada observándolo…mientras tanto él acomodaba los últimos detalles, en una pequeña mesa en donde estaba su cena servida, en ella unos platillos rebosantes de pasta que él había preparado especialmente para ella.
La tomo de la mano y sintió como ella temblaba, él le pedio que se tranquilizara, todo estaba bien, él la cuidaría. Eso la tranquilizo y se dejo llevar por él hasta la mesita en donde se tuvieron que sentar en el piso para poner cenar mejor, se miraron ansiosos…y a la vez tímidos, estando frente a frente, ella lo observa con detenimiento a él…en su interior sentía como su corazón latía frenéticamente y en su mente no encontraba palabras para expresar lo magnifico que Bill se encontraba. Inquieto por la constante mirada de Megan, le pregunto ¿si algo le ocurría?, ella contesto que se sentía incapaz de describir al ángel que tenía al frente suyo.
Con una sonrisa dibujada en su rostro, Bill se acerco a ella hasta quedar a su lado, se miraban alternadamente como intentando evitar que sus miradas se encontraran, eso provoco que Megan riera, finalmente ella tomo el rostro de Bill, lo miro fijo a sus ojos, se aproximo hasta quedar a unos centímetros de distancia, entonces lenta y suavemente rozo sus labio contra los de él, otorgándole un delicioso beso, él con sus manos la tomo de la cintura y la acaricio delicadamente por todo su pecho, eso la sorprendió abruptamente pero paso por alto la falta que él había hecho, se besaron constantemente provocando que ambos se excitaran rápidamente, se recostaron en el piso en donde Bill la siguió besando bajando por su cuello hasta su pecho, en donde se detuvo para abrir lentamente cada botón de su camisa, cuando finalizo la volvió a besar en la boca, el delgado cuerpo de Bill se hacia camino entre las piernas de Megan.
Sus agitadas respiraciones se volvían cada vez más fuertes….
Entonces él exclamo el nombre de su amada…
ERIKA.
Megan: ¿Qué?...-dijo que se había sentado bruscamente al escuchar ese nombre— ¿Cómo me llamaste? —
Bill: ah… —no entendía a que se refería Megan— ¿Qué? ¿Qué dije? —
Megan: me dijiste Erika… —lo miro enojada
En la mente de Bill intentaba encontrar una lógica explicación de lo que había ocurrido, todo iba tan bien pero era cierto, él había pronunciado el nombre de Erika.
Megan: escucha… me es difícil, pero olvidemos lo ocurrido —le sonrío y otra vez Bill se le abalanzo sobre ella, haciéndola reír, pero un pensamiento se instalo en su mente ¿Qué sabe él del paradero de Erika? — ¿Dónde esta Erika? —le pregunto.
Continuara...
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