miércoles, 30 de octubre de 2013
Dark Love - Capítulo 17
Mi cuerpo se enfría, siento mis dedos tornarse fríos y pronto empiezan a doler. Intento de remediarlo colocándolos adentro de mi abrigo pero es inútil, la habitación se convirtió en un refugio frio. Una melodía proveniente de la habitación de al lado, hace que mueva la cabeza con ansiedad, se que detrás de esas paredes esta mi hermano solo con esa mujer, esa peligrosa criatura.
-...No creerás que William esta indefenso, yo me preocuparía más por ella...-escuche a Giselle decir, me volví hacia ella, no estaba de acuerdo pero no le dije nada, solo volví mi mirada hacia la puerta, esperando que saliera mi hermano.
De repente se abre la puerta del salón, doy un salto por el susto, mis sentidos se pusieron alertas cuando vieron con horror a 5 hombres entrar, todos con la boca abierta, mostrando con desafío sus colmillos.
Por instinto me alejo de ellos, y me reúno con Giselle.
-... ¿que hacemos?...-le pregunte, en la medida que nos acercábamos a la pared, pero cuanto mas distancia nos propusiéramos a tomar...ellos más se empeñaban por venir hacia nosotros. De pronto mi espalda golpea la fuerte pared y hace que un adorno se callera de algún mueble.
-...huye...-soltó Giselle.
-...no me iré sin ti...- solté con convicción.
-...no es a ti a quien buscan, ellos me quieren a mí...vete...-me ordeno y entonces ella se hecho a correr en dirección de esos vampiros que al verla se movieron como fieras en caza.
En cambio yo permanecí inmóvil, que por unos instantes mi conciencia pretendía ayudarla pero mi instinto de supervivencia venció toda mi voluntad, y corrí en dirección contraría, saliendo a velocidad hacia el pasillo, cuando estaba a punto de llegar al final del mismo, un grito desgarrador me paralizo, volví mi mirada hacia el oscuro pasillo, sabía que Giselle estaba en problemas pero no logro moverme, tengo miedo, no quiero morir.
Se que la salida esta pronto, recuerdo el camino de regreso, vuelvo hacia allí...decidido a salir de la casa.
-...no puedes dejarla...ella te necesita...- me repetía mi conciencia una y otra vez. Aunque haga el esfuerzo de no escucharla, ella gritaba en mí.
Me detuve a unos pasos de la puerta de salida, volví mi mirada hacia el pasillo, los gritos habían terminado.
El chillido de la puerta abriéndose fue mi alarma, me oculte detrás de unas pesadas cortinas color purpura, a lo lejos pude divisar a esos hombres salir de la sala, ellos llevaban a cuestas una camilla con alguien oculto bajo una tela roja. Me paralice al reconocerla.
Su mano callo hacia un lado y se hizo visible, moviéndose inanimada.
-...es tarde...-me dije retándome por lo bajo, pero cuando ellos pasaron frente mío, ceñí los labios. Seguí con la mirada a esos seres hasta que se perdieron detrás de otro pasillo.
Espere a que todo estuviera en silencio para salir de mi escondite, deslice mi mirada hacia todos lados pero no vi a nadie, aunque eso no me tranquilizo, mis nervios, mi tensión se mantenían por William y por Giselle, tengo que salir de este lugar con ellos, como diera lugar.
Volví sobre mis pasos hacia el salón en donde estábamos anteriormente, quiero buscar a mi hermano y así juntos recuperar el cuerpo de Giselle. Suspire hasta el punto de las lagrimas, al pensar en Giselle, ella quería salvarme y yo no hice nada para salvarla.
Puse mi mano sobre la madera dispuesto a empujarla y entrar pero una voz me hizo desistir.
... - Tienes que llevarlo... esta débil... será mejor que lo mantengas aislado... encierra lo en la torre... y no le acerques...-advirtió Lara.
Escuche sus pasos venir hacia mí. Alarmado busque refugio en algún improvisado escondite, me oculte detrás de una puerta, que en ese instante estaba abierta. Vi como llevaron a William, parecía desmayado. Ya que no reaccionaba a ningún sonido. Lo llevaron lejos, en donde mi vista no logro seguirlo.
De pronto... siento un frió aliento sobre la piel de mi cuello, no quiero darme vuelta por miedo, pero no puedo evitarlo; el frió sudor corre por mi cien en la medida que lentamente me inclino para ver.
-...tu sangre es mía...- resonó la voz sombría y fría de una mujer. Que abrió su boca desmedidamente y vi sus colmillos como cuchillas.
Grite. El susto y el temor de morir me hizo moverme, corrí por el pasillo, tome el camino hacia una puerta abierta, del otro lado veía el exterior, corrí hacia allí, cuando pude pisar el césped quebrado no me detuve, continué corriendo...pronto me doy cuenta que hay tumbas a mi alrededor y eso me hace detener.
-...oh...-exclame, hacia tiempo que no estaba en un cementerio. Ya había olvidado el particular aroma que me embriagaba y me enamoraba, por un instante me olvide a que le estaba huyendo por que me quede hipnotizado por una tumba abierta, en ella había una mujer de largo cabello rubio.
..."hazlo...se que lo deseas..."...
Escuche con el viento, mire a mi alrededor, no había nadie...solo la luz de luna era mi compañía y mi cómplice.
Entonces mi deseo fue más fuerte y me arroje al hermoso cuerpo sin vida, bese los labios ceñidos por el tiempo y toque su cabello rubio, que aun mantenía una extraña suavidad.
Pero de pronto la luz que me iluminaba se apago, una figura me estaba observando... era ella...
Continuara...
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