martes, 22 de octubre de 2013
Encuentro de Ángeles - Capítulo 1
Capítulo I
“Un Bill diferente”
La luna llena iluminaba la habitación solitaria de Bill, él no podía dormir, no sabía si era por los ruidos provenientes de la habitación contigua, en donde su hermano esta acompañado por una mujer o tal vez era por la charla que tuvieron esa tarde sobre el Amor y el Sexo, la verdad él no lo sabía.
El calor del lugar le era tan insoportable que se levanto de la cama, agotado camino hacia el balcón y se apoyo en la baranda, contemplo por unos instantes el océano. Se sentía tan solo. Deseaba tanto encontrar a alguien para amar pero se acobardaba de las cientos de chicas que se acercaban a el, y mantenían conversaciones tan superficiales, que se sentía enfermo.
Cansado de su situación, se propuso cambiar.
De pronto escucho un sonido diferente, era de la música procedente de una casona, que para su sorpresa estaba al lado del hotel.
- ...esta noche va a ser distinta...- se dijo a si mismo.
Entrando apresuradamente a su habitación de dirigió hasta el baño para darse una ducha fría, ya había decidido. Iría a la fiesta, se vistió y se peino como de costumbre, pero antes de salir se miro al espejo.
-...esta noche va a ser distinta – volvió a decirse, para convencer a si mismo, que lo que estaba por hacer era lo correcto.
Salir del hotel fue fácil para el joven pero ingresar a la fiesta era lo más difícil...
Detenido en la entrada principal, Bill discutía con los guardias de seguridad que no lo dejaban ingresar, pero todo cambio cuando se acerco una mujer.
- él viene conmigo...-dijo y tomándolo de la mano lo hizo entrar.
- ¿Cómo te llamas?...-se animo a preguntar.
- esta noche no tengo nombre...-soltó, dejándole un beso en la comisura de sus labios, soltándose de las manos Bill se alejo. Él intento ir detrás de ella pero la multitud no lo dejaba avanzar, entonces frente a sus ojos ella desapareció...solo podía ver a las personas disfrazadas que bailaban al ritmo de la música.
Paso su tiempo buscándola constantemente, como si aquel osado acto lo hubiera embrujado...
Entonces, cuando creía que jamás la volvería a ver, ella se le apareció en frente. Bill quiso acercarse pero ella dio media vuelta y comenzó a caminar, cuanto más el intentaba acercarse, ella más apresuraba su paso...
Su caminar los alejo de la fiesta y los llevo hasta a la playa. Entonces la joven se detuvo. Él hizo lo mismo.
Él miro su espalda y un pensamiento despertó un poderoso deseo. Lentamente se acerco a ella y susurrándole al oído le dijo -...quiero que esta noche estés contigo... -.
A la joven se le hizo un nudo la garganta. Él esperaba una respuesta, ella debía hacer algo, aceptar la propuesta o no.
Lentamente la joven se dio media vuelta y lo miro los ojos.
Ante la fuerza de aquella mirada, Bill tuvo la sensación de estar ardiendo por dentro.
Fue entonces que la joven se acerco a él, pero se detuvo a unos pocos centímetros de su rostro, sus labios se encontraban peligrosamente cerca.
- pensé que jamás me lo pedirías- le susurro seductoramente la joven.
Eso avivo aun más el deseo en Bill, que en un brote salvaje, tomo del rostro a la joven y término con su agonía, besándola apasionadamente, a él ya no le interesaba estar rompiendo con sus propias creencias sobre el Amor. Su deseo por aplacar su fuego interno era más fuerte que su propia voluntad.- ven conmigo...- soltó, tomo de su mano y la condujo hasta el hotel en donde él se hospedaba y más precisamente la llevo hasta su habitación.
Una vez adentro, la paz se había terminado, Bill se acerco a ella y acariciándole el rostro, la beso tiernamente, mientras sus dedos recorrían sus hombros hasta llegar a su espalda, entonces intento despojarle las alas que componía el disfraz que la joven traía, pero no lo logro.
- esto esta difícil...-protesto Bill y ella le sonrió.
- déjame hacerlo...- hablo.
Y sus alas negras cayeron al piso pero al hacerlo el broche que sostenía el peinado de la joven se deslizo y dejo caer el renegrido cabello, Bill se sintió hechizo y seducido por su aroma. Entonces inmediatamente regreso a los labios de su amante, que al introducir su lengua marco el nuevo ritmo para sus caricias, la joven introdujo sus manos por debajo de la chaqueta de Bill y acaricio su pecho.
-...quítame la ropa...-le suplico Bill agónico del deseo, entonces la joven lentamente libero el pecho de su amante de toda ropa y tomándolo de la mano, lo condujo hacia la cama, donde Bill se sentó.
Con la mirada fija en ella, la acaricia por encima de su vestido, e inmediatamente nota como la joven se estremecía, sonrió complacido y decidido acerco su rostro hacia ella y beso su vientre.
-...oh...-exclamo de pronto la mujer. Y Bill hundió aun más su rostro, intentando llegar más allá con sus besos.
Las manos de él, levanto el vestido, solo lo suficiente como para tocar la ropa interior de su amante.
-...por favor...-suplico de repente la mujer. Bill se aparto de ella y se desabrocho su pantalón, pero antes que él pudiera sacárselo, ella lo detuvo. -...déjame a mí...-. Bajo lentamente sus jeans y junto a el su bóxer, la mirada de la joven se detuvo en un solo punto...en la clara excitación de Bill.
-...Hazlo...-le ordeno y ella como buena esclava de la pasión, obedeció.
Por largos minutos, su boca se evoco a una sola tarea, brindarle el máximo placer a su exigente amante. Hasta que su esfuerzo fue recompensado... un ronco gemido de Bill, fue el anunciante de su culminación.
Relamiéndose los labios, regreso hasta el rostro humedecido de él, que al verla, la tomo y la beso ardientemente.
- ¡Eres tan Hermosa! – exclamo sincero al descubrir el color castaño de sus ojos, que eran tan oscuros y profundos, que sentía perderse en ellos, entonces ella le sonrío y lo volvió a besar.
Acomodándose en la cama, Bill la despojo cuidadosamente de su vestido y de todo lo que cubría la piel de la joven. Contemplar su desnudez avivo su deseo, que sin barreras que lo detenga, extendió sus besos y caricias sobre el cuerpo de su amante, que se entregaba como ninguna a él.
Con el paso de los minutos, la habitación había creado una atmósfera especial, un mundo aparte, en donde sus agitados y sudados cuerpos se convertían en una tempestad difícil de parar, cada vez estaban más desesperados por amar, que hasta la cama le resultaba insuficiente y en un desafortunado despliegue de movimientos se cayeron de ella.
La risa cómplice se apodero de ellos, pero eso no impidió que se siguieran amando, Bill se acerco a ella y besando su cuello pudo sentir como la respiración se agitaba nuevamente en la joven, la aferro entre sus brazos y la volvió a amar salvajemente en el piso.
Con sus últimas energías ellos volvieron a la cama. Los movimientos violentos de sus agitados cuerpos, lo preparaban para el placer más sublime. Que culmino en un copioso frote de sensaciones placenteras. Exhaustos, se abrazaron y se volvieron a besar, con gran ternura.
Unos minutos más tarde, Bill contemplaba la desnudez de su amante. Mientras ella dormitaba apacible, él pensaba como aquella desconocida podía encender cada parte de su cuerpo, cada espacio en su alma y la quisiera tan solo para el...
•
Los primeros rayos de sol, fueron los que despertaron a la joven, que le indico la hora de su partida, intento apartarse de Bill, pero él la abrazaba fuertemente y no la dejaban ir. Cuanto más ella intentaba separarse, él la ceñía más a su cuerpo.
- debo ir al baño...-le susurro al oído, aquella mentira funciono y fue entonces que la libero, que dando media vuelta en la cama él volvió a quedar dormido.
La joven apresuradamente se vistió, tomo sus alas pero antes de irse se volvió hacia Bill. -...Gracias por darme tu amor...-le susurro y con un delicado beso se despidió de él.
A las horas, Bill se despierta pero se siente desconcertado al no encontrar a su lado a aquella mujer.
El joven cantante sentía que su esfuerzo por ser diferente de nada había servido porque otra vez estaba solo...
Pero lo que él no supo en ese instante, es que ese encuentro le iba a cambiar la vida, porque al amarla él se estaba dando una oportunidad para que ella, con cada beso, con cada caricia derribara los muros, que por años el había construido para protegerse...
Continuara...
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