lunes, 28 de octubre de 2013
Encuentro de Ángeles - Capítulo 13
Luego de la agotadora discusión con Dylan, Isabella salió de la pequeña sala de ensayo, junto a su inseparable amiga Alice. Esta la miraba preocupada.
— Me dirás ¿qué te pasa? —soltó la joven embarazada, pero su amiga decidió no responder. — Víctor vendrá a buscarme —anuncio Isabella.
— ¿Él lo sabe? —cuestiono Alice, se siente intranquila, porque los años que ella conocía a Víctor, más de lo que Isabella lleva como novia de su hermano, le habían enseñado a no esperar una reacción “normal” por parte de él.
— Aun no lo sabe, quiero decirle pero no lo sé —respondió vacilantemente Isabella, que pensaba en la forma de decirle la noticia a las personas que más le importaba: sus padres.
— Estoy segura que te apoyara, sino lo obligo —bromeo Alice, intentando animarla pero Isabella siguió seria.
Caminaron en silencio hasta llegar a la casa de Isabella, que estaba a unas cuantas cuadras de la sala de ensayo.
— Isa, mañana vendrás a cenar a casa ¿verdad? —
— Si, como voy a perderme de tu cumpleaños —respondió Isabella, haciendo una pequeña sonrisa.
— Esta bien, entonces...nos vemos mañana amiga —se despidió Alice.
Al entrar a la casa, Isabella se encontró con el típico clima hogareño de siempre, la música clásica sonaba suavemente de fondo, mientras su padre leía un libro en la sala y su madre preparaba el próximo capítulo de su novela.
— Isabella ¿Llegas temprano? ¿Qué paso con la clase de piano? —pregunto su madre inmediatamente cuando vio a su hija, pasar por su estudio.
— El profesor estaba enfermo y no vino —le mintió. Desde hacia varios meses Isabella había tenido que inventar una excusa ocultar el hecho de que formaba parte de una banda de rock. Y decir que iba a clases de piano y canto era lo único que ellos, sus padres, aprobarían, sin que sospecharan nada.
— Llamaré al instituto, es una falta de profesionalismo no haber dado un aviso —soltó molesta la mujer, que levantándose de su asiento se encamino directo hacia el teléfono.
— ¡No lo hagas! —grito Isabella, interponiéndose en su camino— No le gustará al director que hicieras eso, nos haría una muy mala imagen y eso no es lo que queremos... ¿Verdad madre? —soltó la joven, intentando persuadirla.
Su madre quedo pensativa unos instantes, entonces dejo el teléfono en su lugar.
— Tienes razón. Será mejor a que tomes un día de descanso, al fin y a cabo... tú haz mejorado muchísimo tú técnica —dijo la mujer, que rápidamente regreso a su asiento junto al escritorio para seguir escribiendo. Isabella respiro aliviada por un momento, hasta que su madre volvió a hablar— Quisiera que toques un concierto mañana, como regalo para tu amiga ¿no lo crees? Ya que sabes tocar varias piezas, puedes tocarlo en su piano —soltó.
La joven se quedo en silencio, sin saber que responder.
— Llamaré a Cristal (madre de Alice) para avisarle de lo que harás —continuo su madre.
— Lo que digas —dijo finalmente Isabella. Se sentía tan turbada que no tenía ánimos para seguir en el mismo lugar que su madre, sin decir más, siguió su camino hasta su habitación.
— ¡Mierda! ¿Y ahora que hago? No se tocar nada en el piano... —se reto a si misma, pateo su bolso y se dejo caer en la cama.
Con la mira perdida en el techo, pensaba... ¿Qué hará su madre cuando se de cuenta que su hija “mimada” no toma clases de piano sino que todos los días ensaya para ser una cantante de Rock? ¿Qué dirá su padre cuando sepa que esta embarazada? Y sin tener la certeza de quien es el padre del niño. ¿Cómo reaccionara Víctor con la noticia? ¿Qué pasaría que ella le dijera que unas semanas atrás, en su viaje al Caribe ella se acostó con un absoluto desconocido? Pero lo que más le llamaba la atención en ese instante a Isabella, fue una inesperada pregunta...que se volvía cada vez más fuerte en su pensamiento. ¿Será aquel desconocido el joven que vio esa misma mañana?
— ¿Y si es él el padre del bebe que espero? —se pregunto a si misma. Pero aquella pregunta la descarto como imposible.
De pronto su celular suena, era Víctor.
— Estoy a unos metros de tu casa —le aviso.
— Bueno cariño, te espero —respondió Isabella, aparentando alegría.
Apresurada preparo un nuevo bolso con todo lo necesario para la cita: maquillaje, libreta, celular y todo un conjunto de ropa negra.
Se cambio rápidamente, colocándose un delicado vestido de colores claros.
Al verse al espejo, la joven tuvo ganas de vomitar, no por causa del embarazo sino por lo que traía puesto. Para ella era demasiado “aniñado” era demasiado “dulce”. Pero debía resignarse, por que esa era la única forma de conformar a sus padres. Aparentando ser una “Niña Buena” dentro de casa.
— Niña Buena...Niña Obediente...Niña sin cerebro —soltó la joven riéndose de su propio sarcasmo. Pero poco a poco su sonrisa se borro, ante la evidencia de que ella en realidad actuaba así, pero ya no quiere hacerlo más.
Corrigió por última vez el vestido y salió nuevamente hacia la puerta principal.
— ¿A dónde vas? —le pregunto duramente su padre. Deteniéndola.
— Voy a salir con Víctor —respondió Isabella y le hizo una sonrisa.
— Deben regresar temprano y no hagan nada de lo que puedan arrepentirse —le aconsejo.
— No te preocupes, no haremos nada malo —soltó la joven junto con una pequeña risa, a la que su padre no le agrado mucho. — Víctor mi cuidará, confía en el —continuo Isabella. Pero aquellas palabras no eran del todo ciertas, ya que Víctor no era el chico que fuera tan atento como para “cuidar” de ella.
Pero de todas formas, esa era la imagen que deseaba mostrarles Isabella a sus padres.
¿Por qué mentir?
Por que Isabella no conoce otra forma de vida. A Sus padres lo único que les importa es ser Pertenecer a la Elite de Nueva York.
Cuidando el más mínimo detalle de si mismos como del resto de la familia, para que el grupo de amigos ricos no los dejen.
Mentir. Aparentar ser alguien importante fue lo que aprendió Isabella de ellos.
Pero ella no quiere pertenecer a ese Mundo...
Desea construir uno en donde puede ser libre y hacer lo que desea en la vida...que es Cantar en su banda de Rock.
Pero para ello debe mentir, usar un disfraz para que sus padres no se den cuanta que ella esta preparando su escape hacia su libertad...
Continuara...
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