sábado, 26 de octubre de 2013
Kampf der Liebe - Capítulo 6 (parte 1)
El sol iluminaba la habitación de Megan, pero ella ya estaba despierta, en su mente recordaba el beso que ya hacia un tiempo le había proporcionado su vecino y que aún no olvidaba. No podía creer que un beso del chico correcto podía cambiarla tanto, ya nada le parecía imposible.
Se levanto, vistió y bajo para desayunar.
Megan: Muy buenos días —se sentía de muy buen humor y no podía evitar sonreír.
Tía Dalma: Buenos Días —noto el brillo especial en los ojos de su sobrina. — ¿Cuál es la razón para esa sonrisa Megan? —
Megan: ¿que hay que tener una razón para estar contenta? —
Tía Dalma: no, claro que no. Pero ustedes dos están muy extrañas desde hace un mes-señalo tanto a Heidi como a Megan —
Heidi: bueno, lo mío es fácil de explicar, estoy enamorada de alguien maravilloso y hace poco tiempo que lo conozco… pero me siento la persona más afortunada del mundo y más, desde que nos pusimos de novio, ya hace un mes…no es así ¿Megan?- le pregunto a su hermana.
Megan: Si —contesto, como olvidar esa fecha, si su hermana se puso de novia la misma noche que Bill le había dado ese beso.
Tía Dalma: pero Heidi… no me contaste nada —exclamo, mientras tomaba su café.
Heidi: perdón tía pero me olvide, fue la noche de la fiesta en que fuimos juntos, allí me puse de novia con él, se llama Andreas…pero Megan también se olvido de contarle algo… —
A Megan se le borro la sonrisa, y la miro inquieta.
Heidi: mmm… recuerdo que en esa misma noche que me puse de novia con Andreas, ¿vos?... no le diste un beso a su mejor amigo —
Megan: ¿Qué me viste? —contesto alarmada y sonrojada.
Heidi: si…como no verte si estabas parada junto a la ventana…boba —
Megan: solo somos amigos —declaró y una sonrisa nerviosa se apoderó de ella
Tía Dalma: ¡Heidi! No molestes a tu hermana… ¿Con quien fue?... —le pregunto curiosa.
Heidi: con el “chico” de al lado —interrumpió.
Tía Dalma: Megan ¿te besaste con el vecino?... ¿Con Tom Kaulitz? —
Megan: no-respondió bruscamente- fue con Bill —
Tía Dalma: ¿Con Bill?...me sorprende…a ese chico le conocí pocas novias —según le contó Simone a ella—… pero es un buen muchacho… —
Heidi: mmm… para mí, él es medio “rarito” —
Megan: ¡¿Qué?! —la miró seriamente.
Heidi: ¡Que!...si es medio afeminado, que medio…es re-afeminado…para mí ese “chico” es gay —.
Megan: ¡CALLATE! —eso la enfadó, la tenía harta con esos comentarios, siempre lo mismo.
Tía Dalma: basta chicas, Heidi dale disculpas por tu comentario fuera de lugar a tu hermana —
La muchacha no contestó, su tía la miró severamente y ella accedió.
Heidi: perdón —
Megan: ok… Tía, solo somos amigos con él, esa noche me contó todo sobre su separación y me agradeció con un beso, pero nada más —
Heidi: pero… ¿te gusto? —
Megan: mmm… —pensaba
Heidi: ¿besa bien? —
Megan: eh… —
Heidi: ¡¡Vamos contesta!! —le dijo con impaciencia.
Megan: ¡¡¡SI!!! —
Heidi: si ¿Qué?... —
Megan: ¡SI… besa muy bien y me encanto su beso! ¿Contenta? —
Heidi: Si —sonrío satisfecha— ah… ¡te gusta! ¡Te gusta! —le dijo burlonamente, Su tía la miró con desaprobación pero a ella no le importo— ¿Cómo te puede gustar ese “mondadientes”? —
Eso comentario colmo la paciencia de Megan— ¡a vos que te importa lo que yo sienta por él! —molesta, se levanto de la mesa y se dirigió directamente a su alcoba.
Se dejo caer pesadamente en su cama. Lentamente levanto la vista cuando escucho un golpe en el vidrio. Al ver por la ventana, distinguió la figura esbelta de Bill, que la invitaba a bajar. Ella acepto. Pero antes de encontrarse con él, se miro al espejo y se rió de ella misma, era un desastre, con un jeans y por encima una pollera larga, una blusa de todos colores y una media cola como peinado. Si era su amigo la aceptaría como es.
Al encontrarse en el jardín de la casa de Megan, Bill la saludó entusiasmado. Eso era lo que no entendía ella, si casi todos los días ve veían para charlar pero él mantenía el mismo entusiasmo.
Megan: Hola Bill. ¿Cómo estas? —lo saludo con un beso en la mejilla. Inmediatamente él se sonrojó.
Bill: bien,… —se quedó mudo, era raro de él que se quedará callado.
Megan: ¡¡Hey!! —le grita— ¿estás bien? —
Bill: lo que sucede…eh… es que si quieres acompañarme a la casa de Georg —
Megan: eh…. —pero Bill la interrumpe
Bill: queríamos verlo con Tom, para saber como esta, después del accidente pero al final mi hermano no va ir conmigo porque según él tiene otras cosas que hacer…que después me alcanza…pero yo no quiero ir solo… —puso cara de lamento e hizo pucheros con la boca. Con esa actuación, Megan no pudo decirlo que no.
Bill: ok… —dijo con una gran sonrisa— te paso a buscar como a las 8 —
Megan: ok… —le iba a comentar algo a su amigo pero este se levanto y se despidió con un beso, dejando a ella totalmente pasmada— nos vemos más tarde —dijo.
En ese momento a Megan la llama su hermana Heidi, avisándole que una amiga la llamaba por teléfono.
Cuando tomo el tubo del teléfono, inmediatamente reconoció la voz chillona de Helena, una chica que había conocido en una red social de Tokio Hotel, y desde ese momento se hicieron muy buenas amigas.
Helena: ¡hola Meg!... —la saludo agitada— ¡¡Bobby bájate del sofá!! —le grito a su perro— ¿Cómo estas “loca”? —era el apodo que le había puesto a Megan.
Megan: Bien, aunque estoy con un poco de sueño, y ¿vos como estas? —
Helena: mmm… no me quejo —rió—…pero bien, eh que me podes acompañar a la tienda de ropa…es que me voy a encontrar con alguien y no tengo que ponerme… ¿Qué decís? —
Megan: ok…pero ¿con quien te ves? —
Helena: ah es sorpresa, bueno todavía no lo conozco… —se escucha la puerta abriéndose— hey, te tengo que cortar llego mi mama, nos encontramos a las 5 en la plaza Wenner —
Megan: bueno, nos vemos, bye —
Helena: bye —
La pequeña familia (tía Dalma con sus sobrinas), almorzaron y luego cada una tomo rombos diferentes, Heidi saldría con Andreas, Tía Dalma iría como era costumbre a su estudio de arte, y Megan se encontraría con su amiga Helena.
Cuando marcaron las cinco en el reloj de Megan, aun estaba a unas cuadras del punto de reunión, al llegar a la plaza, distinguió la figura de Helena, una muchacha alta de largos cabellos castaños y ojos negro, con su distinguida vestimenta negra, la esperaba.
Helena: hola… —
Megan: hola… —al mirarla se dio cuenta de su nerviosismo— no te pongas así, yo estoy aquí para acompañarte pero cálmate —
Helena: no puedo... —
Megan: ¿Por qué? —caminaban apresuradamente a dirección a un Shopping
Helena: no te conté, pero esta cita es muy importante para mí… —-miro a todos lados, como si temiera que alguien escuchara su conversación— me pidió que no le contara a nadie… —
Megan: ¿Quién? —no entendía lo que le intentaba de contarle su amiga.
Helena: el chico con quien tengo la cita… — es escondieron detrás de unos árboles y en vos baja le relato todo a Megan:…hace unos días conocí a alguien por el chat…te lo conté —miro a su amiga.
Megan: si en contaste… ¿y? —
Helena: bueno chateamos por unas horas, luego le di mi dirección de correo y seguimos chateando en privado. Bueno… ayer quedamos en acuerdo que hoy nos encontraríamos pero me pidió que no le cuente a nadie… —
Megan la mira suspicaz, no entendía hacia donde quería llegar con su relato.
Continuara...
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